•  |
  •  |

Esta noche en el Estadio Nacional, “Denis Martínez”, podría ser el comienzo del fin de una amarga pesadilla en la que ha estado sumergido el manager Julio Sánchez con el Bóer… Fue en la temporada de 1998 la última vez que el sol alumbró en su ventana, irradió su rostro y lo llenó de orgullo.

Pero bueno, lejos ha quedado esa última conquista, y todos estos años Sánchez ha tenido que caminar por el desierto, con la sequía ahogando sus pretensiones.

“Seremos agresivos, eso te lo puedo garantizar”, dijo Julio. En el Bóer jugaremos con coraje, garra y dispuestos a ganar el campeonato, agregó este timonel a veces cuestionado, pero con mucho carácter.

El Bóer es indudable favorito, por donde se entre al terreno de las discusiones el equipo capitalino está en ventaja. Sin embargo, esos Tigres que pelearon con tenacidad, sin complejos ni fronteras para lo imposible, son una seria amenaza y están rugiendo.

“Yo sé ganamos más juegos que ellos, que estamos descansados y que tenemos un buen conjunto, pero no me confío de los Tigres, ya vistes lo que hicieron con los Orientales. Por eso jugaremos fuertes y he hablado con los muchachos para que no se presionen, que asuman esta serie como juegos normales y que disfruten”, explicó Julio.

¿Cuál será su pitcheo abridor?

“Este viernes tirará Francisco Cruceta, el sábado voy con Gustavo Martínez, el domingo Christopher Copper y el martes Elvin Orozco. En el relevo medio van Diego Sandino y Mario Peña después del quinto inning y antes usaría a Bernan Espinoza y Elvin García, y para rematar José Luis Sáenz y Róger Marín”.

¿Te gustaría que les tirara Vicente Padilla?
“Fíjate que sí, por el bien del béisbol y la consistencia que agarra la Liga Profesional, de veras que me encantaría”.

¿Aunque te gane?
“Vamos a fajarnos con él”.