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La racha de triunfos de los Knicks y Jeremy Lin se terminó el viernes y la desprolijidad del joven base fue una de las causas.

Lin cometió nueve pérdidas de balón, con lo que empató la peor cifra de la liga esta temporada, y los Knicks de Nueva York vieron el final de su racha de siete triunfos al caer 89-85 ante los visitantes Hornets de Nueva Orleáns.

Lin anotó 26 puntos, pero casi tuvo el doble de pérdidas que de asistencias (cinco) y los Knicks perdieron por primera vez desde que el base se volvió la sensación de la liga.

Nueva York volvió a caer debajo del promedio de .500 al sumar 15 victorias y 16 derrotas y ahora se enfrentará al campeón defensor, los Mavericks de Dallas, el domingo.

Trevor Ariza anotó 25 puntos para los Hornets, que llevan tres victorias seguidas tras empezar la temporada de 4-23. Marco Belinelli aportó 17.

El venezolano Greivis Vásquez tuvo 15 tantos y 11 asistencias para los Hornets, junto con un rebote en 32:28 minutos. El mexicano Gustavo Ayón agregó 13 puntos, 11 tableros y dos asistencias en 29:20 minutos.

Amare Stoudemire sumó 26 puntos y 12 rebotes para Nueva York.

Los Knicks, sin su astro Carmelo Anthony por sexto encuentro consecutivo, fallaron 20 de sus 24 intentos de triple, anotaron sólo 19 de 29 tiros libres y no encontraron la canasta al comienzo en una actuación que silenció a un auditorio bullicioso por la presencia de Lin en la rotación.

Cuando perdían por 12 puntos en el cuarto período, los Knicks se lanzaron a la ofensiva con Lin en la banca y redujeron la diferencia a 73-71 cuando Jared Jeffries conectó un tiro libre después de que Lin regresó durante un tiempo fuera con 5:29 en el reloj.

Nueva York volvió a acercarse a dos puntos en el marcador con los tiros libres de Lin a 1:06 del final, pero el mexicano Gustavo Ayón respondió con una canasta, Lin falló estrepitosamente en una jugada personal y, cuando los tiros libres de Belinelli pusieron el marcador en 87-82 con 25 segundos por jugarse, los aficionados comenzaron a dejar el estadio, quizás en busca de los nuevos bocadillos preparados en bares y restaurantes en honor de Lin.

Así fue como terminó una racha formidable de los Knicks, que tenían foja de 8-15 cuando el entrenador Mike D’Antoni recurrió finalmente a Lin, el armador fuera del draft y procedente de Harvard en el basquetbol universitario, que estaba quizás a días de ser eliminado por tercera vez en esta temporada cuando reavivó al equipo que hacía agua.