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¡Cómo hace recordar este demoledor Real Madrid a Mike Tyson! Cada vez que el feroz pugilista pegaba, las mandíbulas crujían como las tablas de las casas de Comala que nos grafica Juan Rulfo, las cabezas oscilaban grotescamente, y los rivales se derrumbaban estrepitosamente. Es lo que vimos ayer, cuando en otro alarde de su poderío mueve montañas, el Madrid le clavó cuatro goles al pobre Racing, ignorando las atajadas que hizo Toño y el cabezazo de Cristiano que devolvió el poste derecho, antes que el artillero portugués, en el minuto 6, recibiendo de Kaká por arriba, con otro soberbio remate de cabeza, abriera el marcador.

Siguió Benzemá en el minuto de reposición concedido para cerrar el primer tiempo, disparando desde la zona izquierda con pierna derecha, en acción completada por Sergio Ramos dentro de la cabaña; el tercero lo marcó el recién ingresado DiMaría, un impresionante taponazo de zurda trazado desde fuera del área al minuto 74; y selló el marcador Benzemá a los 88, ahora desde la derecha, apretando el gatillo con rebote incontrolable en un defensa, y el balón viajando hacia las redes para el 4-0.

Ahí estaba Mike Tyson con su mirada fiera, el adversario en la lona, soplando el humo que salía de sus guantes exhibiendo una vez más su capacidad de destrucción. Equipo sólido en todos los sectores, aumentando a 13 puntos su ventaja sobre el Barcelona que se enfrenta hoy al incómodo Valencia, el Real Madrid continúa su vertiginoso avance hacia la conquista de la Liga, soñando también con la Champions. Solo con esa doble conquista el ego de Mourinho se sentirá “reencauchado”.

¡Qué asombrosa ha sido la ruidosa cabalgata del Real Madrid! Después de las primeras cuatro jornadas parecía estar condenado a uno de los círculos del Infierno que nos dibuja Dante en su Divina Comedia. Había arrancado goleando al Zaragoza 6-0 y venciendo 4-2 al Getafe, pero fue derrotado 1-0 por el Levante y empató 0-0 con el Racing. Esos resultados lo colocaron en el séptimo puesto registrando solo 7 puntos con el extraño líder, Betis, mostrando 12, el Valencia sentado en 10, el Málaga en 9, y coincidiendo con 8 el Barcelona, el Sevilla y el Levante. No, de ninguna manera esto podía llegar a ser una constante.

Desde aquel día se han disputado 19 jornadas, y el Madrid solo ha perdido con el Barsa, gana 18 juegos edificando una ventaja insospechada de 13 puntos al amanecer de hoy con 79 goles, una barbaridad. ¿Cómo frenar ese impulso con el mejor Cristiano Ronaldo que podamos imaginar, una cintura tan flexible para garantizar las proyecciones, y esa  línea de mastines en fondo, protegiendo al mejor arquero del planeta?

El regreso de DiMaría, la presencia de Marcelo, esa autoridad de Xavi Alonso, lo influyente que es Ramos, la carga de dinamita y el olfato de Benzemá, el aporte de Higuaín, la restauración de Kaká, y esa banca tan poblada con jugadores de indiscutible clase, hacen del Madrid un inminente Campeón de Liga.