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Brasil se tomó revancha de Camerún (2-0) y Argentina batió a Holanda 2-1, tras librar sendas batallas campales y ganar en tiempo adicional contra equipos que golpearon a mansalva, hasta alumbrar ayer un súper clásico sudamericano para semifinales de fútbol de Pekín-2008.

La otra semifinal la jugará Nigeria, que eliminó a Costa de Marfil 2-0 en el clásico de África, frente a Bélgica, que venció sorpresivamente a Italia 3-2.

“Todo el equipo tuvo un rendimiento genial. Sergio Agüero creó muchas situaciones pero no pudo anotar”, dijo el DT argentino Sergio Batista.

Brasil avanzó en Shenyang al ganarle a los camerunenses una lucha sin cuartel dentro de la cancha, con un expulsado africano y doce jugadores amonestados, en un partido que venía con clima caliente por el olor a revancha.

El equipo de Dunga se impuso en alargue, gracias a los goles de Rafael Sobis (101) y Marcelo (105), aunque tuvo que sufrir para ello el juego físico y violento de los africanos, que habían calentado el duelo en los días previos.

“Fue un partido durísimo pero mostramos trabajo de equipo para salir de las situaciones difíciles. Los reemplazantes se acoplaron bien, aportaron al equipo y fuimos afortunados en ganar hoy”, afirmó Sobis.

Los cameruneses habían afirmado que iban a eliminar al pentacampeón, como en los cuartos de Sydney-2000, a lo que el central Alex Silva respondió que “eso era bueno para calentar el partido y entremos concentrados”.

Tras 120 minutos, se constató que el partido fue una durísimo lance, haciendo recordar el de octavos de final del Mundial-2006 entre Portugal y Holanda, que fue récord de amonestados y expulsados.

Argentina salió airosa de “La batalla de Shanghai”, un áspero partido luchado a capa y espada que ganó a los holandeses también con tiempo suplementario.

El delantero Lionel Messi fue el artífice de la victoria al anotar en vertiginosa maniobra individual el primer gol y servir el segundo en el suplementario, tras la igualdad 1-1 en tiempo reglamentario.

Messi marcó con remate a quemarropa a los 15, pero igualó Otman Bakkal, a los 35, hasta que el atacante del FC Barcelona le metió un pase magistral a espaldas de la línea de defensores a Angel Di María, quien marcó con remate de zurda, rasante y esquinado.

“Ezequiel Lavezzi (reemplazó a Aguero) hizo un gran trabajo”, declaró “Checho” Batista, quien elogió a Messi al considerarlo “uno de los mejores jugadores del mundo”.

La semifinal contra Brasil, que le ganó a Camerún 2-0 en tiempo suplementario, se jugará el martes en el Estadio de los Trabajadores de la capital china, en tanto que en Shanghai jugarán Bélgica y Nigeria.

La “naranja” aplicó un plan metódico que consistió en impedir todo avance de los argentinos con una fuerte marcación, con recursos tales como derribar sistemáticamente a quien llevara la pelota o tomarlo de la camiseta.

Argentina mantuvo primero prudencia y nervios de acero, pese a que el árbitro estadounidense, Jair Marrufo, toleró la violencia, hasta que sobre el final también se descontroló y devolvió cada golpe.

El ídolo deportivo, Diego Maradona, fue espectador en la tribuna, donde renovó su romance con la albiceleste y, de paso, vino a China a ver jugar a su virtual yerno, el delantero Sergio “Kun” Aguero, novio de su hija Giannina.

El triunfo de Nigeria sobre los “elefantes” marfileños comenzó con un gol del delantero Peter Odemwingie, con un disparo de primera, a los 44 minutos, tras recibir un pase en profundidad del capitán Victor Obinna, en una acción de contragolpe.

La segunda diana fue marcada con un impecable disparo penal por el capitán nigeriano, Victor Obinna, a los 81 minutos.

Los “Diablitos Rojos” belgas se impusieron con tantos del atacante Moussa Demebele (24, 79) y Kevin Mirallas (45+2), en tanto que para “la squadra azzurra” marcó un doblete el atacante del Villarreal español Giuseppe Rossi (18, 74), que de nada sirvió para volver a colocar a los italianos en las semifinales, como en Atenas-2004.