Jorge Eduardo Arellano
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PEKÍN
Comparado con el resto de sus rivales, Usain Bolt no realizó una buena salida en la final de los 100 m., pero al menos no perdió la carrera en la faceta que, debido a su gran estatura (1.93 m.), nunca destacará. Por eso, por no ceder demasiadas milésimas en los tacos de salida, el nuevo campeón olímpico y plusmarquista mundial --suyas son ya las dos mejores marcas de la historia (9.69 s. y 9.72 s.)-- se sentía feliz. “Creo que he hecho una gran salida, también en las semifinales. Cada vez lo hago mejor”, aseguró.

A pesar de arrancar el penúltimo de los ocho finalistas, a partir de la mitad de la carrera ya no veía a nadie a su lado. Con el rabillo del ojo miró a su izquierda y derecha. Nadie, ni una sombra.

Hubo quien criticó su reacción en los metros finales, celebrando el triunfo, frenando, en plan “chulo del barrio” que se ríe de sus amigos tan inferiores.

Bolt sólo quiso alargar unas centésimas más el instante más feliz de su vida: “No era mi intención alardear, pero cuando me encontré solo me sentí tan feliz”. Entonces se olvidó de todo, incluido la marca, que de haber apurado hasta la meta hubiera disminuido, como mínimo, hasta los 9.5 s.

“No miré al reloj”, afirmó el corredor que el día 20 disputará la final de los 200 m., su especialidad, un día antes de cumplir 22 años. Desde que aterrizó en Pekín, una ciudad que se ajusta a la perfección a las exigencias de cualquier jamaicano --calor y humedad--, repite que lo importante en los Juegos no son los registros sino las medallas. “Soy campeón olímpico. Con eso me basta”. Su récord fue, por tanto, un accidente.

Phelps es una inspiración para todos
De imponerse en la carrera de 200 m., Bolt se consagrará, tras Michael Phelps, como la gran estrella de Pekín. “Ese tío es muy grande”, comentó del hombre que se colgó su octavo oro en una semana. “He visto todas sus carreras y es una inspiración para todos”, admitió.

Bolt se inspira en Phelps y él inspira a sus rivales en la pista: “Me quito el sombrero ante él”, dijo Richard Thomson, sorprendente medalla de plata. “Era cuestión de tiempo que hiciera cosas como ésta”.

Churandy Martina, cuarto en la meta, asegura que Bolt “es un tipo tranquilo, que se toma muy en serio su profesión y sus resultados así lo demuestran”. Martina, de 24 años, por primera vez en su vida por debajo de los 10 segundos, concluyó con una frase suicida: “Todos podemos hacer lo que él, sólo es cuestión de trabajar duro”. Pues eso, a trabajar.