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Shelly-Ann Fraser puede dar gracias a la difícil relación de su madre con la Policía de Jamaica, que la ayudó a convertirse en la campeona olímpica de los 100 metros planos.

Maxine Fraser, que crió a su hija en una de las zonas más peligrosas del Caribe, cree que sus veloces genes pasaron a la chica de 21 años que lideró el uno-dos-tres de Jamaica en la final del domingo en Pekín.

Maxine, que sobrevivió vendiendo mercancías en la calle, huía de la Policía molesta con su comercio ilegal con veloces arranques y cambios de ritmo.

"Esto es para mostrar que algo bueno puede salir del barrio. Un lugar así no te puede detener siempre que tengas ambición", dijo Maxine tras mirar cómo su hija lograba el oro.

Para Fraser, el éxito olímpico no es más que un escape de la pobreza en la isla caribeña.

Su familia todavía mora en un complejo habitacional en una de las peores comunidades urbanas de Jamaica conocida como Waterhouse.

En ese sitio lo más común son los muros de zinc, malos caminos y elevados niveles de criminalidad.

Pero la joven atleta ya no vive en Waterhouse. Tiene un dormitorio en la Universidad de Tecnología, donde está en su segundo año.

La educación y la habilidad deportiva son consideradas la clave hacia una mejor vida.

"Cuando están en la escuela, muchos ven el atletismo en pista como una forma de ganarse una beca académica", dijo el entrenador escolar Michael Oliviera, que formó medallistas olímpicos como Winthrop Graham y Deon Hemmings.

Si un atleta es capaz de compatibilizar el deporte con los estudios las recompensas son grandes.

Se ha estimado que Asafa Powell, el ex recordista mundial, que terminó la final de 100 metros de Pekín-2008 en quinto lugar detrás de su compatriota Usain Bolt, ha recaudado unos 1.5 millones de dólares en 2006.

El programa de atletismo en pista de Jamaica empieza temprano, ya al nivel preescolar, con niños de cuatro años que participan en campeonatos en el estadio nacional.

La reina de la velocidad, Marlene Ottey, que ahora corre para Eslovenia, tomó parte en su primera carrera cuando no era ni adolescente, y estaba descalza.

Ottey, junto a figuras como Juliet Cuthbert, Herb McKenley, Bert Cameron y Donald Quarrie fueron responsables de izar la bandera de Jamaica.

Pero no fue hasta que empezó el dominio en justas internacionales que el mundo miró hacia la isla.

Como siempre, se han elevado cuestionamientos sobre cómo se impulsan los recientes éxitos.

Adrian Lorde, Director de la Organización Regional de Antidopaje del Caribe, criticó a Jamaica recientemente por entender que los análisis a los atletas no son suficientes.

Sin embargo, las autoridades locales rechazan de plano cualquier insinuación de que las drogas son las responsables de los éxitos.

De hecho, muchos argumentan que los elevados consumos de ñame, banano y otras frutas ayudan a impulsar a los atletas.