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BEIJING
Todo listo para la batalla Brasil-Argentina en el fútbol olímpico. Un impredecible duelo entre el defensor de la medalla de oro, Argentina, y el equipo que busca desesperadamente su primer oro, Brasil.

El mediopunta Diego aseguró que Brasil deberá prestar "una atención especial" a los argentinos Messi y Riquelme si se quiere frenar el juego ofensivo de la albiceleste, algo en lo que confía, ya que su equipo "dispone de jugadores que hacen bien esa función".

El jugador del Werder Bremen alemán fundamentó su advertencia en que Messi y Riquelme son el punto de origen y destino de las jugadas ofensivas de la albiceleste.

"Siempre es bonito jugar contra Argentina. Es más un desafío", aseguró Diego a la conclusión del último entrenamiento efectuado por la Canarinha antes de la semifinal olímpica de hoy martes ante Argentina.

“Ellos van a entrar en el campo preocupados. Su tensión será mucho mayor”, añadió el jugador de Riberao Preto en referencia a los últimos enfrentamientos entre ambas selecciones, en los que Brasil salió mejor parada.

Diego apuntó que prevé “un duelo difícil. Es lógico. Respetamos mucho a Argentina, pero estamos confiados y animados", explicó el mediapunta, que será titular hoy, antes de agregar que espera un encuentro “con pocos espacios para cada equipo”.

Por su parte, el delantero Rafael Sobis, autor del primer gol de Brasil ante Camerún, sostuvo con relación a la presencia de Diego Armando Maradona en el palco del Estadio de los Trabajadores en apoyo de Argentina que la albiceleste “tendrá a Maradona, pero Brasil a Ronaldinho, que será una ayuda mayor”.

“Nos está ayudando mucho. Es un jugador distinto. Argentina puede marcarle, pero siempre existirá la posibilidad de que haga algo diferente”, afirmó sobre el de Porto Alegre el atacante del Betis, que también se perfila como titular a raíz de su importante tanto ante Camerún.

“No lo sé. Lo veremos en el campo”, contestó con una sonrisa al ser preguntado por las “chispas” que suelen saltar en los partidos entre ambos conjuntos y sobre si predominará el “espíritu olímpico”. El lateral derecho Rafinha apuntó que “da gusto jugar ante Argentina y más porque es una semifinal. Es un clásico, es especial, pero nosotros sólo pensamos en la medalla de oro”, subrayó.

El encuentro, que se disputará en el Estadio de los Trabajadores de Beijing, lo arbitrará el uruguayo Martín Vázquez, algo que el centrocampista Hernanes consideró como “bueno” porque “todo queda en casa”.

“A Brasil lo respetamos mucho como ellos nos respetan”, se limitó a decir el técnico albiceleste Sergio Batista, mientras destacaba “la confianza de ganar la medalla de oro” y revalidar el título que obtuvo en los precedentes Juegos de Atenas-2004.

El único cambio con respecto a los que le ganaron a Holanda será obligado por la lesión del portero Oscar Ustari, quien ya dejó el campeonato.

El equipo estará formado por Romero, Zabaleta, Pareja, Garay, Monzón, Gago, Mascherano, Di María, Riquelme, Messi y Agüero.

El juego de hoy “será un clásico seguramente”, dijo Batista, que no deja de tener en cuenta que los equipos llegarán cansados al encuentro porque “los dos tuvimos que jugar 120 minutos” el sábado, en cuartos de final.

En el otro juego, que casi se hará en las sombras del deslumbrante Argentina-Brasil, chocarán Nigeria y Bélgica en el estadio de Shanghai.

Los nigerianos --que vienen de derrotar a Costa de Marfil en cuartos de final-- ya obtuvieron en 1996 la medalla de oro olímpica batiendo a Argentina en las finales de Atlanta, y poseen en su rico palmarés dos pasajes (1994 y 1998) a octavos de final en los Mundiales de Estados Unidos y Francia, respectivamente.

Los belgas, por su lado, se colaron de manera sorpresiva a semifinales luego de batir 3-2 a la favorita Italia, que una vez más fracasó en su intento olímpico.