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“Uno piensa siempre lo peor para esperar lo mejor”, dijo el Gerente de los Yanquis Brian Cashman, sin tener un diagnóstico preciso sobre el futuro inmediato del pitcher dominicano de 23 años, Michael Pineda, preconsiderado uno de los pilares monticulares del equipo newyorquino, favorito para ganar el Este de la Liga Americana.

Los Yanquis se atrevieron a soltar al venezolano Jesús Montero, un probable mega-estrella, para obtener a Pineda de los Marineros de Seattle después de verlo ganar 9 y perder 10 con 3.74 en efectividad a lo largo de 171 entradas. Hace un par de días, Pineda fue bateado libremente por los Filis y se quejó de un agudo dolor en su hombro derecho que le provocó rigidez, temiéndose una tendinitis, como la que sacó de circulación a Phil Hughes.

La pregunta del momento es si Pineda no estaba lastimado cuando se hizo la operación. Él cerró julio con 9-7, antes de perder sus últimas tres decisiones realizando siete aperturas espaciadas en los meses de agosto y septiembre. ¿No era eso sospechoso? Bueno, si en aquel momento no lo era, lo es ahora, y Cashman debe sentirse aturdido, aunque argumenta que según los exámenes practicados Pineda estaba bien.

Sin Montero y sin Pineda, el manager Joe Girardi ha llamado a Freddy García para el rol de quinto abridor y lanzará contra los Orioles el 10 de abril. Obviamente, el inmenso zurdo C.C. Sabathia, ganador de 19 juegos, estará en la colina contra los retadores Rays de Tampa que utilizarán a James Shields el viernes seis de abril en el primer juego de la temporada. Al día siguiente, el japonés Hiroki Kuroda cruzará disparos con David Price, y Phil Hughes cerrará la serie el domingo enfrentando a Jeremy Hellickson.

Seguirá Iván Nova el lunes nueve en Baltimore, midiéndose con Tommy Hunter, y el veterano venezolano Freddy García será el hombre en la trinchera el martes 10, siempre contra los Orioles; mientras, Cashman, Girardi y las legiones de seguidores que tienen los Yanquis, esperan por Pineda cruzando los dedos.
dplay@ibw.com.ni