• Madrid, España |
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  • EFE

Los goles en la parte final del encuentro del portugués Cristiano Ronaldo (74) y el francés Karim Benzema (82) permitieron al Real Madrid ganar por 3-1 al Sporting de Gijón (18º y en zona de descenso), en la 33ª jornada de la liga española, y consolidar su posición de líder.

El equipo blanco se coloca con una ventaja provisional de siete puntos sobre el Barcelona, que juega este sábado en campo del Levante, quinto clasificado, por lo que el conjunto catalán podría ponerse de nuevo a cuatro en caso de victoria, antes del clásico entre ambos la próxima jornada.

Una vez más, Cristiano Ronaldo fue el salvador del equipo, logrando su tanto 41 en la liga, a 16 minutos del final, cuando el marcador era de empate 1-1.

Este tanto permitió al portugués batir el récord de goles en la historia de la competición, después de que el propio Cristiano igualara la semana anterior la mejor marca (40), que él también detentaba desde la pasada temporada.

El Sporting metió el miedo en el cuerpo del Real Madrid adelantándose en el marcador en el minuto 29 con un gol de penal, anotado por Miguel Angel de las Cuevas, tras unas manos dentro del área de Sergio Ramos.

Siete minutos después logró empatar el Real Madrid con un cabezazo del argentino Gonzalo Higuaín, tras un centro desde la izquierda de Sergio Ramos.

El gol de la tranquilidad, marcado por Cristiano Ronaldo, no llegó hasta el 74. El argentino Angel Di María centró desde la derecha para que el portugués marcara de cabeza.

Cuatro minutos después, en el 78, el Sporting se quedó con diez hombres al ver Roberto Canella la segunda tarjeta amarilla.

Después de que Cristiano Ronaldo encauzara la victoria, Benzema puso su granito de arena en el triunfo con el 3-1 a ocho minutos del final, con un disparo cruzado dentro del área, tras un pase del alemán Mesut Ozil.

Con estos tres goles, el Real Madrid igualó, con 107 tantos, el récord de tantos de un equipo en la liga española, que poseía el propio equipo blanco desde la temporada 1989-1990.

Antes del inicio del partido se guardó un minuto de silencio por la muerte del fútbolista italiano Piermario Morosini, centrocampista del Livorno, que se desplomó en un partido de la Serie B en Pescara, debido a un ataque cardíaco.