•   Managua, Nicaragua  |
  •  |
  •  |
  • elnuevodiario.com.ni

¿Dónde estabas Temis? En ningún rincón del Stamford Bridge, cuartel del Chelsea, fue vista la diosa griega de la justicia, mientras el atrincherado equipo inglés, con once “Leónidas” en la cancha, resistía todas las embestidas del Barcelona, y con un preciso contragolpe trazado por Lampard, quien logró la recuperación bloqueando a Messi; Ramírez que recibió por la izquierda, bajó la pelota y se proyectó para enviar el centro envenenado; y Drogba, el impetuoso africano que asestó la estocada mortífera, agujereando a Valdés y estableció el 1-0 lapidario en los minutos de reposición del primer tiempo.

Ese marcador quedó grabado en piedra, inalterable, pese al esfuerzo gigantesco desplegado por el Barsa, con el 79 por ciento de posesión del balón, 786 pases certeros contra 186 del Chelsea, 13 asistencias para disparar por solo una en contra, nueve grandes oportunidades de marcar con dos pelotas en travesaño y poste, y tres brillantes atajadas de Cech.

¿Dónde estabas Temis? Difícilmente, alguien imaginó tanta diferencia entre uno y otro, sobre todo después de ver cómo el domingo, el Chelsea, jugando alegremente abierto, goleó 5-1 al Tottenham de Gareth Bale, uno de los cuatro grandes en La Premier este año.

Pero, tanto para nada por parte del Barsa. Eso fue lo dramático, y que sintetiza lo ocurrido ayer en Londres, con el equipo azulgrana saliendo derrotado igual que el Madrid en Munich, aunque con consideraciones diferentes, porque tejió su fútbol y cultivó los merecimientos que exigía Confucio, pero inútiles frente al Chelsea.

No es cierto que la muralla azul fue invulnerable. Alexis estuvo solo frente a Cech y su balón bombeado rebotó en el travesaño; Cesc Fábregas se encontró con dos posibilidades claras en el área, una de ellas recibiendo de Messi, sacada por Cole angustiosamente; el cabezazo de Messi hacia abajo sobre centro de Alexis, anulado por la estirada estupenda de Cech, y el zurdazo rasante del argentino, que también fue desviado, la filtrada de Adriano por la izquierda en gran maniobra con remate complicado, y el disparo de Pedro, devuelto por el poste en el último instante. En cada una de esas ocasiones, el muro flaqueó, pero al Chelsea solo le bastó una opción, materializada por ese verdugo implacable que es Drogba.

Quedaba un tiempo por delante, y el técnico del Chelsea, DiMateo, decidió defender ese gol con el corazón en la garganta, rechinando dientes, utilizando pulmones extras para tener aliento y cerrar la mayor cantidad de espacios posibles, olvidándose hasta de la habilidad de Mata, su jugador más incidente, finalmente reemplazado.

Esa imagen, con Mascherano inutilizado frente a Ramírez, Adriano llegando tarde al intento de tapar a Drogba, y el brazo de Valdés doblado con el balón adentro, es por ahora imborrable y dolorosa para el Barcelona, mientras llega el momento de la revancha el martes en el Nou Camp.

dplay@ibw.com.ni