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En tanto que al Real Estelí se le puede considerar como el club mejor construido de la última década, a Diriangén se le califica como el menos previsible entre los supuestos grandes, para imaginarse que podía llegar a la Final del Clausura, y protagonizar tras cuatro años, un Clásico Nacional con el título en juego.

Y la pregunta obligada es, ¿son los Caciques una amenaza real para Estelí en su
intento de lograr su sexto título nacional consecutivo? El mejor argumento de  los diriambinos en este torneo, es que sin mucho personal de experiencia han logrado que este equipo juegue como tal, poniéndole mucha garra y corazón para darle vida a una franquicia que venía decreciendo en todos los sentidos dentro y fuera de la cancha.

Diriangén con muchos jóvenes se reinventó la forma de sacar adelante a un club con muchas cosas en contra. Jugadores nuevos, malas condiciones económicas, un estadio en declive y una afición que casi le daba la espalda al equipo. En medio de esa crisis los jugadores, más que nadie, y su técnico, Ángel Orellana, supieron sortear cada dificultad. El problema, es que hoy a las  3:00 p.m., en el primer duelo final –en el IND-, tendrán enfrente al mejor equipo. Estelí ha superado a cuanto rival inspirado ha tenido enfrente en las últimas finales.

Estelí, con un personal que juega junto desde hace cuatro años, se ha caracterizado más que nunca por su disciplina táctica. Es de los que mejor juega en colectivo, pero cuando las circunstancias lo exigen, las individualidades lo sacan a flote como lo ha hecho Samuel Wilson con sus golazos, Elmer Mejía, Rudel Calero y el todavía recién llegado, uruguayo, Fernando Alves.

Para colmo, los diriambinos pierden en este primer juego a un jugador clave en el medio campo y que ha aportado mucho al ataque, David Solórzano, quien hasta el día de la conferencia con los clubes, se enteró que no jugaría por acumulación de tarjetas amarillas.

Sin duda, Estelí es el favorito para ganar los dos partidos, pero Diriangén apostará a su juventud y motivación para aparecer amenazante y cambiar los pronósticos. ¿Le bastará con eso? Está por verse.