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ROMA -- Desde hace algunos años, desde esta columna tomamos la costumbre de definir al campeonato italiano de fútbol como "el torneo más difícil del mundo". Sin embargo, nunca como en este caso esa definición lució tan correcta y acertada, porque la edición número 107 del Calcio promete un equilibrio muy grande, con un crecimiento generalizado de los valores técnicos y tácticos, lo cual debería garantizarnos un torneo parejo, duro, emocionante, atractivo y realmente muy difícil.

Como en las últimas ediciones, el torneo tendrá 20 participantes, lo cual implica que se desarrollará a lo largo de 38 jornadas, 19 de ida y otras tantas de vuelta. La largada, como quedó dicho, se realizará el próximo sábado 30 de agosto a las 18, cuando Udinese recibirá a Palermo para abrir las danzas, y se cerrará con la última fecha el domingo 31 de mayo de 2009.

Tampoco cambiarán las otra reglas: en caso de llegada de uno o más equipos con la misma cantidad de puntos no habrá desempate sino que se considerarán los enfrentamientos directos para establecer quien será el campeón de Italia; el segundo clasificado accederá directamente a la siguiente edición de la UEFA Champions League; el tercero y cuarto ubicados jugarán el turno preliminar de la misma competición, tratando de ganarse el acceso a la primera fase; quinto y sexto disputarán la Copa UEFA; los últimos tres equipos en la tabla descenderán a segunda división.

Decíamos de la dificultad del torneo y, como clásico botón de muestra, alcanza con mirar el programa de la primera fecha, que incluye choques muy atractivos como Sampdoria vs. Internazionale y Fiorentina vs. Juventus: el nivel general es tan alto que todas las jornadas presentan varios encuentros de gran interés, más allá de la emoción que el desarrollo y los resultados inevitablemente aportarán con el correr de las fechas.

También en esta temporada, el torneo podrá verse en América Latina en las pantallas de ESPN, con una cobertura amplia y de gran calidad periodística. De la misma manera, desde esta columna trataremos de mantener a nuestros lectores actualizados e informados de las últimas novedades, para que puedan disfrutar plenamente del gran espectáculo ofrecido por el torneo italiano.

La llegada de Mourinho
La gran novedad de esta edición está representada por la llegada al mando del club campeón de Italia, Internazionale de Milán, del entrenador portugués José Mourinho, considerado universalmente como uno de los mejores y más exitosos técnicos del mundo.

Ese simple hecho alcanza para aumentar considerablemente la dificultad del torneo. En efecto, la principal razón por la que el campeonato italiano resulta tan difícil es el altísimo nivel promedio de conocimientos tácticos de sus entrenadores.

Mourinho, quien siempre se dijo estudioso del Calcio y de sus modelos tácticos, estará ante un enorme desafío en el nuevo medio, puesto que seguramente todos sus colegas esperarán ansiosamente enfrentarlo, para lucirse y demostrarle que, en Italia, nadie puede venir a enseñar nada. Inter, en los años, a menudo ha ligado su suerte a entrenadores extranjeros: fue Helenio Herrera quien le permitió alcanzar sus mejores resultados, nacionales e internacionales, y también en el club nerazzuro Héctor Cúper fue el último entrenador extranjero que anduvo cerca de conseguir el Scudetto, perdido de manera dramática en la última jornada el 5 de mayo de 2002.

En suma, a pesar de los tres títulos consecutivos, Massimo Moratti se decidió a enfrentar un nuevo desafío: por lo pronto, el debut fue exitoso, con la conquista de la Supercopa Italiana ante Roma. El equipo, en esa primera salida oficial mostró un crecimiento bastante notorio: al gran nivel técnico del plantel, el portugués le supo sumar su fuerte personalidad y ahora el equipo luce aún más competitivo que antes.

Los candidatos
Sin embargo, si bien Inter es seguramente el candidato número uno, todo deja pensar que este año no le será tan fácil repetir el título. Porque los rivales también lucen muy poderosos y también por una razón de elección propia, puesto que es notorio que el club nerazzurro le apunta con todo a la Champions League, para extender su superioridad a todo el continente.

En ese sentido, entonces, el máximo rival parece ser Milan, que se reforzó mucho y que, por el contrario, por primera vez en muchos años no participará a la Champions, pudiendo de esa manera dedicarse "full time" al torneo local.

Claro que Carlo Ancelotti se enfrenta a un gran desafío, porque deberá hacer coexistir en un mismo equipo a Pirlo, Seedorf, Kaká, Ronaldinho, Inzaghi, Shevchenko, Pato y Borriello, pero son muy pocos los equipos en el mundo que puieden contar con tres "Balón de Oro" en el plantel, sin considerar que Paolo Maldini es, sin dudas, un "rey sin corona" y que Clarence Seedorf, con cuatro Champions ganadas en tres equipos diferentes, es seguramente uno de los jugadores más fuertes y exitosos del mundo.

En realidad, el entrenador rossonero se presenta a la largada sin haber podido trabajar nunca con su estelar plantel: Ronaldinho y Pato estuvieron en China por los Juegos Olímpicos, Shevchenko acaba de llegar mientras que Kaká, Borriello e Inzaghi anduvieron lesionados, al igual que Nesta y Kaladze. Así, el desafío del técnico será doble: ensamblar al equipo en un tiempo realmente mínimo.

El tercer candidato es Roma. El equipo, sobre el papel, parecía menos fuerte que en la temporada anterior, por las idas de Mancini, Giuly y otros. Sin embargo, en la Supercopa, que fue su primera salida oficial, estuvo a punto de vencer a Inter, puesto que Totti tuvo en su pie el penal decisivo y lo estrelló en el travesaño. Más allá del resultado, si Inter lució más fuerte también Roma pareció haber crecido, máxime porque exhibió unas variantes tácticas, con la llegada del brasileño Baptista, que antes no tenía. Obviamente, en el caso de Roma será fundamental la plena recuperación del capitán Totti, quien viene de una lesión muy grave (ligamentos cruzados anteriores). De cualquier manera, Roma se merece por lo menos compartir con los otros dos los favores del pronóstico.

También hay un cuarto candidato, Juventus. Desde el punto de vista técnico, el equipo luce algo más débil que los otros tres, pero en la temporada anterior dio una clara demostración de enorme carácter y fuerza anímica, calidades que son fundamentales en un torneo tan largo y difícil como es el italiano.

Claro que, con respecto a la temporada anterior, Juventus también deberá gastar energías preciosas sobbre el escenario continental, y la experiencia enseñó que el equipo de Claudio Ranieri sufre mucho justamente cuando la condición psicofísica no es la optimal. De cualquier manera, con esa delantera estelar (Del Piero, Trezeguet, Amauri e Iaquinta), la línea central sólida con el "Balón de Oro" Nedved, Camoranesi, Sissoko, Zanetti y Poulsen y el mejor arquero del mundo, Gianluigi Buffón, los argumentos están todos y es imposible no injerir a la Vieja Señora en el elenco de los candidatos al título.

El resto
Vimos el enorme poderío de los grandes candidatos al título: sin embargo, lo que hace la dificultad de un torneo y lo vuelve apasionante y atractivo no es tanto el nivel de los "grandes", cuanto la fuerza promedio del resto de los participantes.

En este sentido, realmente estamos ante una edición que promete ser extraordinaria. En primer lugar, están todos los que tienen que estar: con la vuelta de Bologna desde la segunda división, y sin considerar a Pro Vercelli, Casale y Novese, que desaparecieron muchos años atrás, el único equipo ganador de título que no estará en el campeonato es Verona.

En segundo lugar, hay un lote de equipos que se reforzaron mucho y que están nivelando hacia arriba la cifra técnica del torneo. Comenzamos con Fiorentina, que luego de lograr la clasificación a la Champions League, aumentó ulteriormente su fuerza con las llegadas de Vargas, Gilardino, Felipe Melo, Almirón y Comotto, entre otros. No pusimos a los violetas entre los candidatos al título porque creemos que la falta de experiencia internacional les quitará muchas energías en la Champions, pero el plantel es de nivel muy parecido a los cuatro grandes, y lo mismo puede decirse de Césare Prandelli, un excelente entrenador.

Luego hay que hablar de Nápoli, que el presidente De Laurentiis pretende llevar en el Olimpo del Calcio en un plazo de máximo dos o tres años. El equipo celeste, que ya había realizado una excelente campaña y jugará la UEFA luego de ganar el Intertoto, se reforzó con las llegadas de Germán Denis, Christian Maggio, Ribaudo y Russotto, entre otros, además de haber retenido a todas sus figuras, comenzando por Lavezzi y Hamsik.

Sampdoria, sexta en la temporada pasada, para reforzarse les apostó a los jóvenes, demostrando que estamos ante un proyecto a largo alcance: llegaron el uruguayo Bruno Fornaroli, Dessena, Padalino, el argentino Bottinelli, todos elementos interesantes que se suman a una estructura sólida y que tiene en Cassano su punta de diamante.

También Udinese, séptimo en el torneo anterior, ha logrado reforzarse: se quedaron todas las figuras, comenzando por Felipe, Zapata, Di Natale y Quagliarella, y se sumaron excelentes elementos como el chileno Alexis Sánchez, Tissone, Pasquale, Motta y Sala.

Detrás, ojo con Lazio, que luego de la desafortunada temporada anterior vuelve a amenazar con las llegadas del arquero argentino Juan Pablo Carrizzo, del delantero su compatriota Mauro Zarate, de Pasquale Foggia y del talentoso volante brasileño Matuzalem.

También Genoa tiene ambiciones, luego del noveno lugar de la temporada anterior: estamos ante una apuesta, porque el equipo cambió mucho con las idas de Borriello, Konko y León y las llegadas de Olivera, Palladino, Mesto y Modesto, Gasbarroni y Ferrari, entre otros, pero si la jugada resultara ganadora el equipo azulgrana podría meterse en la pelea detrás de los primeros.

Todo esto sin considerar a las posibles sorpresas: Atalanta, con un plantel joven y la táctica espectacular de Del Neri; Torino, que se reforzó muchísimo con la llegada de dos delanteros, Amoruso y Bianchi, que hace dos años en Reggina formaron la mejor pareja goleadora del torneo; Palermo, que desde hace años quiere sin poder pero, antes o después, logrará quebrar el maleficio; Catania, que de la mano de Walter Zenga y sus muchos sudamericanos será un rival terrible para cualquiera, especialmente en Sicilia; o los otros, que para ser sorpresas verdaderas no tienen que ser previsibles en esta instancia de anuncio.

Como será de parejo el nivel, que hasta es muy complicado imaginar quienes estarán involucrados en la batalla de abajo, la lucha para salvarse del descenso. De algo no tenemos dudas: será espectacular, apasionante, atractivo y parejo.