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Desde 1935, en la época de los hermanos Cayasso, cuando el mundo todavía era en blanco y negro, enfrentarnos a Cuba en béisbol ha sido un reto mayúsculo, y en la mayoría de los casos, la condena a un martirio. Claro que hay resultados históricos, como las cuatro victorias en los Mundiales de 1940, 1952, 1972 y 1976, el triunfo sobre el equipo B en Barcelona y el logrado en Santo Domingo en un Torneo de La Amistad, con Denis y Herradora en la colina; y también batallas como la de Las Termópilas, pérdidas en Edmonton, en Atlanta y en Santo Domingo, pero los recuerdos amargos se nos vienen encima como un alud.

Eso sí, siempre es un espectáculo ver en acción a los cubanos, aún con su béisbol mordido por tantos escapes que han desembocado en firmas. ¿Se imaginan Cuba actual con Kendry, Céspedes, Maya, Chapman, y tantos otros, capaces de volver a llegar a la final de un Clásico, aprovechando que el evento se realiza en un momento inapropiado con los peloteros vinculados a las mayores fuera de forma?

Por supuesto, no es lo mismo un torneo serio que una serie amistosa, cuya principal utilidad es el calibramiento del equipo y la aplicación de una observación que permita ejecutar adecuadas modificaciones, sin embargo, la atracción por ver a Cuba sigue intacta en Nicaragua, y aunque estoy lejos aquí en Nueva York, permaneceré pendiente.

¿Cuándo fue la última vez que Cuba jugó en Nicaragua? Uhhh, en 1994, cuando Daniel estaba gobernando desde abajo, y Fidel se encontraba saludable en su larga resistencia a Sam, el tío, que no ha podido espantar la avispa de su ojo. Así que existe un buen soporte para esperar una gran entrada en cada parque, incluyendo el de Managua, en el cual aquel grandioso equipo de Huelga, Capiró, Isasi, Blandino, Puente y Lázaro, solo por mencionar algunos, se coronaron en el 72, pese a ser blanqueados por Juárez.

En aquella ocasión, no sé cómo, un millón estaba adentro. Exagero porque los que aseguran haber sido testigos desde sus butacas, necesitan cinco “Maracaná” del viejo. Pero no importa, el nica es fantasioso por naturalza, y entre sus fantasías deportivas, ha estado por siempre, ganarle a Cuba en béisbol.

¿Se conseguirá alguna victoria en esta serie? Ojalá me la cuenten cuando regrese a casa.

dplay@ibw.com.ni