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Nadie duerme en España. Esa amenaza latente que es la presencia de Cristiano Ronaldo, ha asesinado el sueño de los españoles, diría Shakespeare del duelo de mañana en la Eurocopa entre Portugal y España.

A diferencia de la previa vivida en el Mundial de Sudáfrica, cuando España derrotó a Portugal 1-0 en Octavos de Final con el gol de Villa, habilitado por Xavi, sacándole provecho al oscurecimiento de aquel Cristiano, en esta ocasión el fiero atacante aparece en pantalla agigantado después de sus brillantes y destructivas actuaciones frente a Holanda y República Checa, y “torearlo” sería un reto incluso para Manolete o El Cordobés.

Imposible obviar el temor que provoca Cristiano, considerado una pesadilla interminable para los laterales españoles, sobre todo en el caso de Arbeloa. Claro, igual que cualquier superestrella, Cristiano necesita contar con un buen soporte, y es lo que se espera le proporcionen Nani --bajo de voltaje en el último duelo--, Postiga --si está restablecido-- y Veloso.

El mejor recurso de España es su rapidez en la capacidad de recuperación de la pelota y, por supuesto, esa seguridad en el manejo de la geometría del juego, garantizada por la versatilidad de sus centrocampistas. Xavi, Iniesta y Alonso son claves en esta gestión y en el caso de intentar recortar el radio de acción del incontrolable Cristiano, el anticipo será decisivo, una tarea que por el centro tiene que realizarla Busquets.

Obviamente, no hay fórmula para neutralizar la furia de Cristiano, por la multiplicidad de variantes que utiliza con singular destreza, y España deberá tener mucho cuidado con abrir espacios para los otros atacantes, recargando el trabajo de Ramos y Piqué.

Saltar sobre España golpeando al planeta fútbol en la mandíbula, colocaría a Portugal en la Final en busca de su primera Euro, posibilidad que fue convertida en astillas por Grecia en el 2004. El equipo de Paulo Bento, que cerró tan amenazante contra Alemania en su única derrota del torneo, ha mostrado tal crecimiento con el liderazgo del temible Cristiano, que no hay forma de evitar ver a la tropa de Del Bosque, atravesando riesgos.

Ciertamente, en España nadie duerme. Cristiano es visto como una sombra tenebrosa.

 

dplay@ibw.com.ni