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Todo en él es feroz, incluido su peligroso comportamiento fuera de la cancha. Es el James Dean negro en otra versión de “Rebelde sin causa”. Y en la cancha, agrega ese gesto de fiera molesta, al ímpetu incontrolable mostrado en sus dos arremetidas contra Alemania con un estupendo cabezazo y un soberbio taponazo. Súbitamente, lo vemos instalado en la cima del Everest, abrazado a la fama.

De pronto, el jugador que impresiona, pero que todos temen tener por ser tan explosivamente imprevisible, es visto como adorable. Es el mismo Balotelli que hizo estallar a Mourinho cuando jugó para el Inter, y que ha enloquecido a Manchester con tantas distorsiones como militante del City, campeón inglés. Su irresponsabilidad nunca lo abandona, ni siquiera en un instante de tanta excelencia como el vivido al marcar el segundo gol. Se quitó la camisa forzando una tarjeta amarilla, con mucho tiempo que recorrer en el partido. Es como un cartucho de dinamita activado, sin saber en qué momento y lugar explotará.

¡Qué importa todo eso, si sus dos goles tienen a Italia en la Final de la Euro, y aparece en los carteles como el enemigo público número uno de España! El fiero Mario, hijo de un matrimonio ghanés, los Barwauhs, nacido en Palermo, cedido a los tres años a los Balotelli que no se preocuparon por legalizar su adopción, lo que atrasó más adelante gestiones de ciudadanía, está provocando asombro.

Salido de la extrema pobreza, creció en la organización del Inter convirtiéndose en la gran posibilidad de alcanzar el estrellato contrarreloj, después de sobrevivir a terribles complicaciones intestinales potencialmente mortales y agobiantes condiciones de hacinamiento. A los 17 años estaba debutando en el equipo grande, y contribuyendo.

Sus padres biológicos reaparecieron cuando adquirió notoriedad, y se les acusó de “oportunistas”, señala su informe biográfico. Con 22 años solamente, le dicen “El Nene”, y espera volver a impactar en la Final, buscando cómo ser el Campeón Goleador del torneo.

Antes de sonar el silbato, es el dolor de cabeza de toda España.

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