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Miami, Florida
Faltando alrededor de un mes de actividad en las Grandes Ligas, hay un mal presagio entre la calle 161 y la avenida River, y no es para menos: los multimillonarios Yanquis, de New York, están agonizantes y dando sus últimos suspiros en esta temporada 2008.

Y es que desde el inicio todo marchó mal: Jorge Posada, el eje central de la columna vertebral de los Mulos de Manhattan, fue colocado por primera vez en la lista de lesionados y dos días más tarde le harían compañía el señor Alex Rodríguez y el lanzador Phil Hughes; al finalizar el mes de abril, el equipo ocupaba el penúltimo lugar con récord de 14 ganados y 15 perdidos, a tres juegos de distancia del líder, los Medias Rojas de Boston.

Las lesiones continuaron en el mes de mayo con el lanzador Ian Kennedy y el infield Wilson Betemit. Pese a que a finales del mes A-Rod fue activado, el equipo registraba récord de 28 y 27, pero un poco más lejos del primer puesto, a 5.5 juegos de distancia de los nuevos líderes, Rays de Tampa.

Con Posada en las listas de incapacitados los fanáticos pensaban que era suficiente, pero lo que menos se esperaban, que tres columnas más se derrumbaran en el mes de junio: el lanzador Chien-Ming Wang se lesionó su pie derecho en los juegos inter-ligas, el japonés Hideki Matsui y el jardinero central Johnny Damon.

Al concluir junio las aspiraciones fueron positivas con un Joba Chamberlain ganando juegos y abanicando a tantos bateadores enfrentaba; un José Molina manejando súper bien a los lanzadores, más los regresos de Rodríguez y la incorporación de Posada se logró finalizar con récord positivo de 44 y 39, a una distancia de 6.5 partidos del equipo sorpresa: Tampa.

Al cierre del mes de julio aún existía una pequeña luz, que iluminaba el largo trayecto de subir a la cima del Monte Everest, con 59 y 49 se podía coquetear con la idea de avanzar a los play offs, pero con lo que nadie contaba era que los muchachos de Tampa no se doblegarían fácilmente.

Llegó la época de cambios y los Yanquis firmaron a Richie Sexson, dejado en libertad por Seattle por su bajo rendimiento, acción que repetirían los Mulos más adelante; también obtuvieron a Xavier Nady y al pitcher Dámaso Marte, de los Piratas de Pittsburg, por jugadores de Liga Menor.

Faltándoles series contra equipos líderes de sus divisiones, dos series contra los líderes Rays de Tampa, tres partidos contra los líderes del oeste, Angelitos de Anaheim, cuatro partidos contra los Medias Blancas de Chicago, más partidos con los equipos de Seattle, Baltimore, Toronto; vemos muy reducidas las posibilidades de este equipo.