Edgard Tijerino
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Las posibilidades de poder presenciar un brusco resurgimiento de los Yanquis, como los que lograron el año pasado Filis y Rockies con cierres espectaculares para avanzar a los play offs, son tan remotas, como la resurrección de Héctor frente a Aquiles. Para que eso ocurra, se necesita que el otro equipo involucrado en la lucha se derrumbe, y éste Boston que recuperará el brazo de Josh Beckett y el bate de Mike Lowell, es un Goliat atento, que no será sorprendido por pedradas en la recta final.

Así que, pese a la victoria sobre Tampa anoche 7 por 2, consideremos a los Yanquis fritos en la paila después de una temporada que se convirtió en permanente pesadilla. Por fin, en su tercer intento, Mike Mussina logró su triunfo 17 y Alex Rodríguez aterrizó nuevamente en la pista de los 30 jonrones, frustrando al abridor de los Rays, Matt Garza, quien buscaba su victoria 13.

Ojo, aquí está el problema: también ganaron los Medias Rojas 14-2 a los Orioles con pitcheo de Jon Lester (13-5) y el jonrón 16 del incontrolable Dustin Pedroia. ¿Qué es lo que golpea y dobla las rodillas a los de Nueva York? Esa ventaja de siete juegos que parece tener el peso de una lápida, y por ahora, es una garantía para Boston en el pleito por el “comodín”.

Sí, ya sé, ustedes van a recordarme que en 2007, a la altura del 12 de agosto, los Mets le sacaban precisamente esa ventaja de siete a los Filis, y fueron superados el último día de temporada quedando con las manos vacías. Pero Boston es un equipo de crecimiento que cuenta con suficiente bateo, la necesaria fortaleza en el pitcheo abridor con Beckett de regreso y un bullpen confiable. Además, están interesados en tumbar a los Rays del liderato en el sector Este, y éstos, que tienen 11 juegos encima de los Yanquis, dan la impresión de no ser propensos a un derrumbe.

Algo más: Medias Blancas y Gemelos, los líderes del Centro, perdieron frente a Cleveland y Toronto 9-3 y 7-5, distanciándose cuatro juegos de los Medias Rojas, que no los pierden de vista, porque son los retadores al privilegio de ser el mejor segundo lugar. El dominicano Fausto Carmona, un buen tiempo lastimado, logró su octavo triunfo por Cleveland colgando cinco scones antes de ser bateado en el sexto por Chicago, en tanto el joven Jesse Carlson de Toronto (5-1), venció a Minnesota.

Los Filis con Cole Hamels, liquidaron 4-0 a Washington, pero los Mets, doblegando 6-5 a los Cerveceros con un elevado de sacrificio de Endy Chávez en el inicio del décimo inning, conservaban la ventaja de dos juegos, y en un duelo de metralla que mantuvo alterados a los vecinos del estadio de los Dolphins, los Bravos derrotaron 16-14 a los Marlins.