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La base fundamental de un atleta de alto rendimiento, es la formación que este recibe desde la niñez, aunque esto necesita del esfuerzo tanto del atleta como de sus progenitores. Esta mezcla de sacrificio la experimenta actualmente el niño Hugo Martínez Lara, quien a sus cortos 12 años ha decidido sacrificar todo por llegar a ser un corredor de élite.

Con año y medio de bregar en las pistas de motocross del país, este diamante ha empezado a pulir sus virtudes para llegar a la meta y cumplir el sueño personal y de sus padres, que no escatiman un centavo en la perfección de este futuro amo del motocross pinolero.

“Sabemos que es un deporte muy caro, pero eso es lo que le gusta a él. Le apoyaremos hasta que él decida, sus sueños son grandes y para lograrlo estamos invirtiendo en ello. Los frutos ya se han empezado a ver, ya que actualmente domina las categorías 65 A y la 85 B”, nos dice su mamá Anielka Lara.

La travesía en el motocross la inició a mediado del 2010 y desde el inicio mostró sus cualidades. En 2011 disfrutó de las mieles del triunfo al finalizar de subcampeón de la categoría 65 B.

Para pulir este diamante sus padres han puesto a su servicio a los mejores entrenadores de motocross que hay en Centroamérica. En su preparación han trabajado el salvadoreño Douglas Rodríguez, Vania Madrano y actualmente lo entrena el costarricense Rafael Guillén, dueño de la mejor escuela de motocross de aquel país. Hugo dio sus primeros pasos en este deporte bajo la instrucción de Javier “Rapidito” Mairena.

“La meta es hacer que Hugo sea un profesional y que participe en las altas competencias internacionales. En noviembre competiremos en el Latinoamericano de Mini Cross”, comenta su papá Rubén Martínez. Todo el apoyo ha sido familiar, y por su calidad los lubricantes Bel-Ray serán sus patrocinadores.