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Tras jugarse la mitad de la fase regular del Apertura, Real Estelí no parece recuperarse de lo que implica enfrentar la Liga de campeones de Concacaf y el torneo nacional, sabiendo que en cada duelo sus rivales locales le juegan mejor que a ninguno y casi siempre con demasiado brusquedad, tanta que han tenido que prescindir de varios de sus titulares por lesiones.

Por supuesto, bajo esta presión es cuando se nota de qué estás hecho, y por lo visto, Estelí necesita un club más compacto para asumir este reto sin importar de quiénes son los titulares y cuáles suplentes.

El asunto es que Estelí se supone tiene uno de los planteles mejores estructurados del fútbol casero, pero ahora que se trata de mostrar en la cancha la verdad, las cosas no lucen como se predican.

Aunque desde Estelí no se escucha molestia por el cómo agreden los rivales a sus jugadores, es justo decir que en el último revés ante Ferreti no contaron con los uruguayos Fernando Alves y Gabriel Mirazo por lesión.

Por esa misma razón no jugó Ronald Jaramillo y agreguemos al grupo a Rudel Calero y Marlon Medina. Cabe señalar que aunque alineó el mexicano Manuel Rosas, es un secreto a voces que viene de una lesión fuerte del duelo ante los Tigres de Monterrey y da la impresión de que no está al cien. De México a Managua Rosas hizo el viaje en silla de ruedas, adolorido en sus piernas por los golpes que recibió.

Estamos hablando de jugadores que se supone son parte de la columna vertebral del team de Otoniel Olivas, y podemos asegurar que ha sido una constante en partidos contra Managua, Juventus, Xilotepetl.

El problema es que no debería ser un pretexto para ver la caída de los norteños. Otoniel ha tenido que ubicar a jugadores en una posición diferente a la que juegan como es el caso de Félix Rodríguez, y eso ha dejado otras lagunas en la cancha.

Hay otro elemento clave, Estelí lleva seis juegos en los últimos 20 días, teniendo un promedio de tres días para cada uno y el cansancio es un asunto a considerar.

Dicho lo anterior, y con lo que hemos visto en la cancha, un equipo casi sin idea desde el centro del campo, sin capacidad de mantener el balón con propiedad en la cancha rival como lo hacían antes y con un ataque sin claridad, es evidente que Estelí no ha podido administrar el reto de jugar en las dos ligas sin sufrir consecuencias graves.