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Una protesta de último momento, que careció de tiempo y forma, y que apenas se conoció ayer en horas de la tarde, permitió a los Tigres seguir con vida en la Final de Baloncesto ACB que se lleva a cabo en el gimnasio UdeM.

La victoria de los Tiburones-Cruz Azul con pizarra de 83-77 ayer significaba la conquista del título porque representaba la número cuatro, sin embargo, debido a la apelación de los felinos los organizadores anularon uno de esos triunfos (juego cuatro) y el panorama deja la lucha por el cetro 3-1 a favor de los ‘acuáticos’.

Obviamente que la decisión incomodó a los jugadores de los Tiburones, porque afrontaron el partido con la idea del campeonato, pero ahora habrá que ganar uno más.

La apelación de los Tigres tiene fundamento, pero se cuestiona el tiempo y forma. La situación fue la siguiente: Pedro Salazar y Vansdell Thomas fueron expulsados durante el partido número tres y, según el sistema de competencia, no podían ser alineados en el siguiente desafío, pero el técnico de los Tiburones lo hizo y automáticamente se penalizaba con la derrota, algo que no pasó.

De manera que esa falla tiene la serie 3-1 a favor del quinteto de Cruz Azul, y será este sábado a las 6:00 de la tarde el sexto encuentro. Los mejores del éxito de ayer fueron Thomas con 29 tantos, Salazar 20, Esmilder Rojas 15 y Jonathan Martínez 11. Por los Tigres William Waterhouse 32 y Serbio Abea 26.