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En el Estadio Independencia se vivió anoche un partido histórico, con un guion inimaginable: Real Estelí derrotando a los Tigres hasta el último minuto por un golazo de Juan Barrera al minuto 52 tras un balón parado y servicio de Manuel Rosas.

¡Qué agonía! Demasiado drama para los mexicanos, que hasta el minuto 89 con Jorge Espiricueta, campeón mundial de la Selección Sub-17 de México, aprovechó un balón suelto y tal parecía que disparó mientras lo encomendaba a la Virgen de Guadalupe, y, por primera vez, Justo Lorente no estuvo en el lugar indicado, y los felinos respiraron aunque el empate tuvo más sabor a derrota.

Estelí jugó su mejor duelo, quizás el mejor de su historia por el rival que tuvo enfrente, y aunque comenzó sufriendo porque los Tigres abrieron mucho el juego y hallaron la mínima resistencia, poco a poco los locales se acomodaron, corrigieron errores, y los felinos ya no se veían tan fieros, porque su rival le cortó bastante la salida desde el centro del campo.

Muchos héroes comenzaron a destacar: Ronald Jaramillo, Víctor Mirazo, Rudel Calero, Elmer Mejía, Juan Barrera… ¡y qué enorme centro envío el mexicano Manuel Rosas para que Barrera dejara al portero de los Tigres, Jorge de León, fuera de toda posibilidad de atajarlo!

Después de eso, Otoniel Olivas mantuvo su idea eterna, la de defenderse, aunque dicho en sus palabras, mantener el equilibrio, entre defensa y ataque, y la verdad es que sus pupilos desde el primer tiempo, sin tener tanto el balón, tuvieron las mejores llegadas con Rudel Calero, otro cabezazo de Jaramillo en balón parado.

Conforme avanzaron los minutos, Ricardo “Tuca” Ferreti se notó inquieto, y no era para menos, el equipo de los Tigres, aunque lleno de suplentes, estaba cayendo en el Independencia sin poder hacer nada para evitarlo.

Sin embargo, aunque replegado, Estelí supo mantener amarrado al rival, y pudo salir en varias ocasiones tratando de encontrar el segundo gol.

Los cambios en los Tigres fueron necesarios, pero entre algunos espacios que dejaba Estelí cuando los aztecas llegaban en contragolpe, los visitantes pudieron hacer más daño, pero en el último instante siempre había una jugada salvadora. Alan Pulido fue uno de los que más sufrió con esas jugadas milagrosas, Edno Cunha fue otro que se perdió otra de gol por esas circunstancias que parecían ser obra divina.

Pero el drama estaba listo para el final, con el debutante Espiricueta salvando a los Tigres de la humillación con su gol. Estelí hizo historia, logró un punto, pero uno que sabe casi a tres. ¡Bendito Estelí!