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  • AFP

En crisis en la Liga española, donde está a ocho puntos del líder Barcelona tras apenas cuatro partidos disputados, el Real Madrid mejoró su imagen y reaccionó en su enfrentamiento con el Manchester City (3-2), el martes en la Liga de Campeones, gracias a una remontada agónica.

El equipo de Jose Mourinho se asomó al abismo porque iba perdiendo en el 85, pero dos tantos en la recta final permitieron corregir el rumbo y dar tres puntos al equipo, que suponen un balón de oxígeno y permite que la tormenta cese, al menos durante unos días.

En la Liga ha perdido dos encuentros, en Getafe (2-1) y Sevilla (1-0), en partidos donde la apatía y la falta de motivación se pagaron caras, pero ante el City el equipo se mostró más acorde a lo que se espera de él y no se rindió ante las dificultades, sacando su espíritu de 'grande de Europa'.

Uno de los cambios más destacados tras la caída en Sevilla fue la suplencia del defensa Sergio Ramos, reemplazado por el joven francés Raphael Varane. Un gesto con el que 'The Special One' quiso dar un golpe de autoridad, sobre todo teniendo en cuenta que el andaluz es uno de los pesos pesados del vestuario.

En este partido, el centro del campo del Real Madrid sí funcionó, al menos con los cambios de la segunda parte. Mourinho jugó con fuego titularizando a jugadores de corte defensivo, con Xabi Alonso, Sami Khedira y Michael Essien.

Durante parte del choque el equipo no tuvo la fluidez deseada, pero todo mejoró con la entrada de Luka Modric, Mesut Özil y Karim Benzema, tres creadores, de cara a la recta final.

Benzema, además, consiguió su primer gol de la temporada, en la que ha comenzado más irregular y menos preciso que lo estuvo en la pasada.

Ahora el equipo quiero confirmar las buenas sensaciones del martes con una victoria en la quinta jornada de la Liga española, el domingo en el terreno del Rayo Vallecano.