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Funcionaron los rezos y también el brazo derecho de Vicente Padilla. Sólo una alteración de nervios en el cierre del primer inning, y luego, un buen pitcheo hasta el sexto episodio, cuando con dos outs, Yuniesky Betancourt le conectó hit sobre el lanzamiento 94. Fue entonces que el manager de Texas, Ron Washington, pese a la ventaja por 6-1, consideró que estaba bueno ya, enviando a la colina a Luis Mendoza.

Ganaron los Rangers a Seattle 7-3, y Padilla por fin llegó a 13 victorias con probables tres aperturas pendientes. ¡Qué saludable fue verlo trabajar con seguridad aunque sin alardes, cediendo seis hits, ponchando a cinco y otorgando una base!.

Su balance es de 13-7 con 4.95 en carreras limpias. Podemos decir que el nica ha salvado la temporada, porque sigue siendo el pitcher de Texas con mejores cifras en casi todos los departamentos.

Doble de Marlon Byrd impulsador de dos carreras contra Félix Hernández en el inicio del juego, proporcionó a Padilla una estimulante ventaja antes de realizar su primer disparo. Seattle respondió de inmediato a pellizcos: infield hit de Ichiro, un error, elevado de Jeremy Reed que facilitó el avance de Suzuki a tercera, pasaporte a Ibáñez y roletazo de José López dentro del cuadro remolcando al japonés, estrechó la pizarra 2-1.

Eso fue todo. Los Marineros no volvieron a dar señales de vida frente al pitcheo de Vicente, necesitado urgentemente de esa esquiva victoria 13.

Hits impulsadores de Taylor Teagarden y Michael Young en el segundo, aumentaron la ventaja de Texas 4-1, mostrando la vulnerabilidad de Hernández, quien explotó en el quinto dejándole las bases llenas sin out, una torta con explosivos, a Randy Messenger. Doblete de Teagarden remolcó otras dos y la diferencia a favor de los Rangers, se extendió 6-1.

Vicente supo manejar pocas dificultades. En el segundo inning con dos outs, Bryan LaHair le conectó doble, pero ponchó a Ron Johnson; en el tercero, Reed e Ibáñez hitearon con un out fabricando un problema, y Vicente lo resolvió dominando a José López y Tug Hullet; los Marineros no existieron en el cuarto, y en el quinto, sólo embasaron por sencillo de Reed al center; con dos outs en el sexto, el hit de Betancourt, fue un encendido de bombillo rojo para el manager Washington, quien retiró al nica para abrirle espacio a Luis Mendoza, ponchador de Mark Tuiasosopo, no propiamente un nombre para Salón de la Fama.

Reapareció Vicente ganando y eso nos alienta sobre lo que puede ofrecer, liberado de presión, cerrando la temporada. Si llega a 15, ¡Uhh!, cómo lo celebraríamos. Como si el actual gobierno se hubiera enderezado.