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Cuando Babe Ruth murió en 1948, el Estadio Nacional actualmente en ruinas, no se había inaugurado y yo tenía apenas cuatro años y medio. Sin embargo, crecí escuchando miles de historias sobre el gran “Bambino”, y mientras el tiempo pasaba, fui aprendiendo mucho sobre su grandiosidad. En un país que en esa época, vivía con los spikes puestos, idolatrar a Ruth a distancia, aún sin videos, fue fácil y sublime.

Atravesando adolescencia y juventud rumbo al desgaste, estaba cada vez más convencido que Babe Ruth era irrepetible, y con 69 años encima lo considero una certeza. El béisbol, no podrá producir otro “Monstruo” como Ruth, capaz incluso de sacarlo del hoyo, cuando como deporte, se desangraba consecuencia del escándalo de los “Medias Negras”.

¿Cómo fue posible que alguien tan inmenso como una montaña en su devastador accionar ofensivo, no pudo lograr conseguir siquiera una Triple Corona? Claro que llegó a arañar la posibilidad, y lo hizo siete veces, pero siempre se quedó corto, y no por falta de impulso.

En 1919, su último año con los Medias Rojas, funcionando como pitcher y artillero, Ruth con 29 jonrones y 114 vuelacercas, no tuvo chance en bateo con 322 puntos frente a los 384 de Ty Cobb; insistió Ruth en 1920 debutando con los Yanquis con 54 jonrones y 137 remolques, pero su promedio de 376, se vio reducido por el 407 de George Sisler; y en 1921, agigantado con 59 cuadrangulares y 171 producidas, Ruth vio como su promedio de 378, era insuficiente ante el 394 de Harry Heilmann.

El “Bambino” continuó en 1923 colocando 41 pelotas en las tribunas y llevando al plato 131 carreras, pero una vez más, pese al fabuloso porcentaje de 393, fue sometido por el 403 de Harry Heilmann; en tanto en 1924, líder de bateo por única vez en su carrera con 378, y también en jonrones con 46, fue superado en empujadas por Goose Goslin (129-121); y en 1926, encabezando a los vuelacercas y los impulsadores con 47 y 146, sus 372 puntos solo presionaron el 378 de Heinie Manush. Finalmente, en 1928 a los 33 años, disparando 54 jonrones con 142 remolques, no pudo retar a Lou Gehrig en bateo (363-323).

Miguel Cabrera debe estar asombrado chequeando esto.

dplay@ibw.com.ni