• Managua, Nicaragua |
  • |
  • |
  • elnuevodiario.com.ni

No hubo forma de fabricar trucos frente al pitcheo de ese “verdugo” casi siempre implacable que es Justin Verlander, y los “milagrosos” Atléticos, fueron vencidos por los Tigres y borrrados de la postemporada, en tanto los Orioles, en otro alarde de terquedad y bravura, continúan en pie después de imponerse a los Yanquis 2-1 en una batalla que se alargó por 13 entradas, con más posibilidades para el equipo de Nueva York, dos de ellas, malogradas por el bate fracturado de Alex Rodríguez.

Ahora sí, Jim Johnson, el rey de los relevistas del 2012 en la Liga Americana con 51 rescates, quien había fracasado dos veces, entró a rematar a los Yanquis ponchando a Teixeira y dominando a Cano y Chávez, para obligar a un duelo crucial, en lo que ha sido una continuación de la cerrada lucha que estos equipos sostuvieron por el banderín del lado Este. En Oakland, los Tigres comenzaron a rugir en el tercer inning contra Jarrod Parker con dos carreras, y agregaron cuatro en el séptimo, para tomar ventaja por 6-0, desvaneciendo lo intrigante que podría ser la recta final, sacando al equipo construido por Billy Beane del escenario, como ocurrió en el 2002, en el máximo recorrido de cinco juegos.

Phil Hughes, un ganador de 16 juegos, la segunda cifra de su carrera iniciada en el 2007, estaba realizando una de sus mejores aperturas del 2012, cuando fue sacudido por el jonrón de Nate McLouth en el inicio del quinto, y los Orioles, que ya no sorprenden, se colocaron en ventaja 1-0 con Joe Saunders en el montículo.

Una diferencia en la pizarra muy pequeña y nada significativa tratándose de los Yanquis, con tantos temibles en su line-up, capaces de cualquier estallido. No fue necesario eso para forzar el empate 1-1 en el cierre del sexto. Doble del incandescente Jeter, sacrificio de Ichiro, boleto a Teixeira y reletazo de Cano, borraron la desventaja.

El partido se extendió a entradas extras, porque el sumergido Alex Rodríguez, malogró dos grandes oportunidades ponchándose con compañeros en posición anotadora en el sexto y en el octavo. Con Ibañez en el banco, el manager Girardi seguramente se sintió tan abrumado, como Obama después del primer debate con Romney.

Así que, pendientes hoy de la batalla decisiva entre Orioles y Yanquis.

dplay@ibw.com.ni