•   Managua, Nicaragua  |
  •  |
  •  |
  • elnuevodiario.com.ni

Nunca den por muertos a los Yanquis. Ni aún perdiendo 4-0 en el noveno, pero ojo, finalmente los Tigres, con un doble de Delmon Young y hit dentro del cuadro de Andy Dirks en el cierre del décimo segundo, han ganado el maratón de las angustias, por 6-4. Imponerse hoy en la madrugada, hora de Nueva York, saliendo del hoyo para mirar el futuro resplandeciendo, es como inyectarse un soplo de vida, hinchar el tórax y sentirse capaz de moverse hacia adelante como lo hacía Aníbal, el cartaginés, al frente de sus tropas. Ahí están los rugidores, después de una dosis extra de sufrimiento, tomando ventaja 1-0 en el inicio de la serie por el banderín de la Liga Americana.

¡Qué impresionante fue sentirnos sacudidos por los jonrones de dos carreras conectados por Ichiro Suzuki y Raúl Ibáñez en el cierre del noveno, borrando espectacularmente esa desventaja de 4 por 0 que parecía definitiva! El relevo de José Valverde volvió a ser catastrófico. No pudo manejar esa amplia ventaja en un acto de tolerancia reprochable por parte del mánager Jim Leyland. Sin embargo, antes del cantar de los gallos, los Tigres atacaron a David Phelps, el octavo lanzador yanqui, y los batazos de Young y Dirks, terminaron con la gigantesca intriga, con Derek Jeter lesionado, intentando un gran lance.

Cierto, los batazos impulsadores de Prince Fielder y Delmon Young en el sexto, establecieron el desequilibrio 2-0, pero fue la gestión defensiva del short Johnny Peralta, en dos acciones notables con bases llenas durante los innings 1 y 2, lo que impidió que el equipo de Nueva York tomara temprana ventaja.

Revisando todas las imágenes, es inevitable preguntarse: ¿Cómo pudo sobrevivir Doug Fister frente a tantas gruesas amenazas? En tres ocasiones con las bases llenas y la soga al cuello, increíblemente salió ileso. Parecía una nueva versión de Robinson Crusoe, zigzagueando entre dificultades, congelando bates en los momentos de mayor presión, y manteniéndose a flote, sosteniendo con el zurdo Pettitte un duelo de cinco ceros.

Otro momento clave para los Yanquis fue dibujado en el cierre del sexto, estando atrás 2-0. Teixeira se embasó por error de Infante, y doble de Ibáñez sin out colocó el posible empate en posición anotadora. Fister ponchó a Alex Rodríguez, pero boleó a Swisher llenando por tercera vez los costales. De inmediato, ponchó sucesivamente a Granderson y Martin, obligando al hundimiento de la decepcionada multitud en las butacas.

Jonrón solitario de Delmon Young en el octavo, y hit productor del prospecto venezolano de 21 años, Avisail García, con solo 23 juegos de experiencia en la temporada, estiraron la diferencia a favor de los Tigres 4-0, que parecía definitiva, pero los Yanquis en un estallido como el del Vesubio, con ese par de jonrones contra Valverde, empataron el juego. Finalmente, con par de rugidos haciendo aullar a la luna, se impusieron los Tigres.

 

dplay@ibw.com.ni