•   Managua, Nicaragua  |
  •  |
  •  |
  • elnuevodiario.com.ni

¿Por qué Mourinho ocultó la emoción que debe haberle provocado el dardo clavado por Ozil de tiro libre en el minuto 88, sacando del pozo de las serpientes al Madrid? Lo disfrutó seguramente -porque evitó que el Borussia escapara con una victoria que le hubiera permitido sacarle cuatro puntos de ventaja al equipo de la realeza, dejándolo al mismo tiempo expuesto al riesgo de la persecución del Ajax, y del golpeado Manchester City-, pero prefirió mostrar su inconformidad.

Hasta Iker falló, tanto reaccionando al derechazo de Reuss como en la salida intentando apretar a Goetze, que penetraba a fondo, puñal en mano, ayudado en el último instante por el constantemente desorientado Arbeloa. Esos dos goles del Borussia, lo mantuvieron adelante, pese al cabezazo de Pepe sobre una entrega de Ozil en un momento de paralización de la defensa alemana durante el agitado primer tiempo.

Y en el minuto 88, con el 2-1 adverso luciendo tenebroso en la pizarra del Bernabeu, encima de las cabezas de 76 mil testigos, se presentó el cobro de un tiro libre desde el sector derecho, quizás una última posibilidad. Todos esperábamos que el ejecutor fuera Cristiano, el mejor del planeta en la especialidad, y el arquero Weidenfeller, cruzó los dedos y se preparó para rezar. Pero el portugués, de bajo perfil en el desarrollo del partido, admitió que Ozil lo intentara. Fue un gran disparo, con el efecto necesario para meterse junto al poste derecho, hasta sacudir las redes sellando el 2-2 que mantiene al equipo de Dortmund como líder del Grupo de la Muerte con 8 puntos, pero solo uno más que el Madrid.

El Madrid juega mejor que el rival, acumula mayores méritos, pero se ve en dificultades. Derrotó al City con un gol en el minuto 90, y ayer empató con el Borussia en el 88. Cierto a Callejón le anularon un gol que pareció legítimo por un fuera de lugar discutible, y otro disparo rasante del mismo atacante, fue rechazado por Grosskreutz en la propia línea debajo del travesaño.

Ese gol de Ozil, agregado al empate 2-2 entre el City y el Ajax, que no supo sostener la ventaja de 2-0 fabricada por el suizo Siem de Jong en los minutos 10 y 17, antes de las respuestas de Toure y el Kun, tranquiliza al Madrid, porque deja al equipo holandés con 4 puntos, y al inglés con solo 2, y un par de juegos pendientes. Claro, la batalla por el liderato del Grupo con el Dortmund, sigue abierta. Apenas hay un punto de diferencia entre ellos.

 

dplay@ibw.com.ni