• Managua, Nicaragua |
  • |
  • |
  • elnuevodiario.com.ni

Seguramente Ted Williams estaría de pie, ovacionando bañado de admiración, lo que vimos del fulgurante Mike Trout en este 2012 y que le permitió, ayer, ser seleccionado por unanimidad como el Novato del Año en la Liga Americana. En el mes de agosto, con Trout aferrado a varios lideratos, entre ellos el de bateo y presente entre “los mejores cinco” de casi todos los departamentos ofensivos, titulé en esta misma sección: ¿Será Trout otro Ted Williams? Él decreció inesperadamente en septiembre mientras los Angelinos se deslizaban fuera de la zona de Play Offs, y finalmente fue desplazado por Miguel Cabrera en bateo, pero en el horizonte no se veía ningún novato retador que lo incomodara, y al caer el telón, el pronóstico fue directo: ¿quién entre los 28 expertos de la Liga Americana se atrevería a negarle su voto a Trout en la escogencia del Novato del Año? Ninguno, por supuesto.

Mala suerte del cubano Yoenis Céspedes del sorprendente Oakland, quien registró .292 puntos con 23 jonrones, 25 dobles y 82 remolques en 487 turnos. Esas cifras frente al porcentaje de .326 puntos logrado por Trout, disparando 182 imparables en 559 veces al bate, con 30 vuelacercas, 83 empujadas, 129 anotadas y 49 robos, pierden todo brillo.

Rápidamente, Trout demostró tener el “ADN” de Ted Williams. En 1939, con la misma edad de Trout, 21 años, el pelotero de los Medias Rojas estremeció el béisbol, impulsando 145 carreras con un promedio de .327 puntos, anotando 134 veces, disparando 31 jonrones, con 107 boletos y 344 bases alcanzadas. Eso sí, solo 4 robos. Lamentablemente fue hasta en 1947 que se iniciaron las selecciones de Novato del Año, con Jackie Robinson alcanzando la única distinción. Así que Williams se conformó con quedar cuarto entre los Más Valiosos, detrás del ganador Joe DiMaggio, Jimmy Fox y Bob Feller.

En un line-up que incluía al temible Alberto Pujols, Kendry Morales, Torii Hunter y Mark Trumbo, el joven Trout se sintió liberado de complejos e inhibiciones, soltándose furiosamente y convirtiéndose en el angelino captador de la mayor atención. Su agresividad en las bases y esa facilidad para realizar atrapadas espectaculares, “rimaron” con su ritmo ofensivo y su poder, logrando sostenerse casi por tres meses al frente de los bateadores.

Ningún otro novato desde que apareció Ted Williams en escena, había impresionado tanto con su accionar como Trout, cuya escogencia estaba escrita, como hubiera dicho Diógenes.

dplay@ibw.com.ni