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Como bien lo apunta el Dr. Danilo Aguirre en el estupendo prólogo que elaboró para este nuevo libro que presentaré el lunes 17, en el Aula Magna “César Jerez” en la UCA, a eso de las 6 y 30 de la tarde, con la colaboración del Instituto de Cultura Hispánica, Stanley Cayasso y Nemesio Porras han sido dos símbolos de nuestro beisbol. “Cayasso pudo ser Nemesio y Nemesio pudo ser Cayasso”, dice Danilo, quien fue mi jefe-compañero y amigo de muchos años, con esa certeza de arquero apache que siempre lo ha caracterizado.

Al estructurar un trabajo que abarca los cinco Campeonatos Mundiales de Beisbol Amateur realizados en Nicaragua, aplicarle un título apropiado no saltaba rápidamente a la vista, sin embargo, mientras rascaba mi cabeza, las imágenes de Stanley Cayasso ese viejo roble, y de Nemesio Porras, el nuevo símbolo, como inicialistas y pilares de las dos alineaciones abriendo y cerrando ciclo, la de 1948 y la de 1994, me resolvieron el problema.

De Cayasso a Nemesio, ¿qué mejor manera de juntar diferentes etapas de nuestro beisbol encadenadas por cinco mundiales, con ese título? Y entre ellos, en la misma posición, otro de los más grandes peloteros que han usado la camiseta pinolera, Calixto Vargas, el casi Campeón Bate del Mundial de 1972, un ejemplo de tenacidad, de superación y de confianza en sí mismo.

Nuestro beisbol ha sido pequeño desde siempre, pero con algunas grandes figuras, inolvidables, históricas, grandiosas. De Cayasso a Nemesio, no rima, pero deportivamente es poético. Fue un orgullo para mí conocer a Cayasso, conversar con él, captar su mirada limpia, escuchar su lenguaje sencillo y franco, y apreciar su humildad congénita; fui un admirador de Calixto por todo lo que hizo y lo que significó; y seguí paso a paso todas las huellas trazadas por el formidable Nemesio Porras. Como fanático del beisbol, y como cronista, no hay duda de que he sido muy afortunado. He vivido con mi fantasía encendida.

El libro es dedicado a Carlos García, quien manejó la organización de tres de esos cinco mundiales, un dirigente irrepetible, a quien veo inmenso entre el resplandor de su pasado, aún moviéndose en una silla de ruedas.

¡Ah!, quienes me reclamaban una nueva edición del Mundial Nica de 1972, publicado en 1973, aquí tienen todo eso, convenientemente modificado, como corazón del libro, rodeado de los otros cuatro Mundiales.

 

dplay@ibw.com.ni

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