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  • EFE

José Mourinho, entrenador del Real Madrid, dio prácticamente por perdida la Liga tras el empate de su equipo ante el Espanyol (2-2) en el Estadio Santiago Bernabéu y dijo que el título en esa competición “está casi imposible” para el conjunto blanco.

Al ganar el Barcelona al Atlético de Madrid, el Real Madrid se quedó a trece puntos del cuadro azulgrana. Eso, para el técnico portugués, es una ventaja que sería casi inalcanzable, por lo que aseguró que se centrará en la Liga de Campeones y en la Copa del Rey.

“Es prácticamente imposible. Trece puntos en diciembre son muchos. Tuvimos el año pasado ocho y a pesar de empatar dos partidos mantuvimos la distancia. Esos trece, es demasiada diferencia. Tenemos que jugar partidos para ganar sin preocuparnos de si el adversario ganó o perdió”, dijo.

“Si mejoramos en la Liga nos servirá para mejorar en Copa y en Liga de Campeones, donde tenemos opciones de estar más fuertes. Me parece fundamental intentar mejorar. Nunca me había visto en una situación como esta de perder tantos puntos y de que mi equipo estuviese tan lejos de un objetivo. Es una situación nueva para mí”, apuntó.

Para Mourinho, encontrarse tan lejos de un título a estas alturas del curso “no es un drama”, sino una “etapa” en su vida profesional en la que no escatimará esfuerzos para “terminar la temporada lo mejor posible”.

“La Liga está casi imposible, pero hay que seguir, el Real Madrid exige máxima dignidad. En mis años de entrenador siempre, o casi siempre, he conseguido los objetivos y esto es nuevo para mí. Cada uno se levanta por sí mismo”, señaló.

“Pienso que es la dignidad profesional de cada uno y su ambición. Estás con gente, no disfrutas, piensas demasiadas veces, estás lejos del objetivo que tenías, pero tienes otros objetivos. El Real Madrid, por su nombre, exige pelear por cada partido. Es así, sin filosofía barata”, apuntó.

Asimismo, declaró sentirse respaldado por la plantilla del Real Madrid y comentó que todos los aspectos extradeportivos que pueden haber influido desde fuera “siempre han existido”.

“Eso no es una cosa nueva. No estamos jugando tan bien como antes. Cuando estás sin resultados no tienes la misma alegría, la misma confianza. En condiciones normales, con todas estas oportunidades, el partido termina con cuatro o cinco goles. Nos cuesta hacerlos y los adversarios nos los hacen”, explicó.

13 puntos es la ventaja del Barsa sobre el Real Madrid