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El Corinthians brasileño se proclamó campeón del Mundial de Clubes de la FIFA, sucediendo al Barcelona, tras ganar al inglés Chelsea (1-0) en un encuentro muy igualado y emocionante en el que un solitario tanto del peruano Guerreo hundió a un conjunto europeo sin suerte.

El respetuoso y silencioso público que habitualmente puebla las gradas del estadio nipón dio paso a los ensordecedores cánticos de la “torcida” paulista, que en ningún momento dejó de animar a su equipo, creando un ambiente digno de una final.

La mayoría abrumadora de aficionados brasileños en el campo llevó en volandas al Corinthians desde el primer minuto que, con la sensación de jugar en casa, saltó a jugar sin tapujos.

El técnico madrileño del Chelsea, Rafa Benítez, dio la sorpresa alineando al veterano Frank Lampard, recién salido de una lesión, en el centro del campo junto al brasileño Ramíres, y ambos no tardaron en cogerle el pulso al partido y comenzar a mover al “Timao”.

El encuentro se tornó vertiginoso con ocasiones en ambas porterías. Tres de ellas muy claras para el Chelsea, una a cargo de Torres tras realizar un control acrobático en carrera, una parada imposible de Cassio tras tiro colocado de Moses y un misil de Mata desde la frontal bloqueado por el seguro guardameta brasileño.

Corinthians no solo llegaba vivo al final de la primera parte, sino que logró romper el encuentro y darle a los minutos finales un ritmo de infarto.

Fue al minuto 69 cuando en el enésimo intento de los brasileños, Danilo recortó con clase en el área y su disparo se envenenó y cayó en la cabeza de Guerrero, que remachó a la red sin oposición ante el delirio de los hinchas paulistas.

Tras el gol, el Corinthians se encerró en su área para intentar aguantar el marcador. El Chelsea apretó con fuerza y Torres tuvo el empate en un remate a bocajarro que enmudeció al estadio y milagrosamente detuvo Cassio cuando ya se cantaba el gol.

Con la victoria, Corinthians se convierte en el “mejor equipo del mundo” y alza su segundo título del Mundial de Clubes, tras el logrado en Brasil en el 2000, igualando al Barcelona como equipo más laureado de la competición desde que se la dio esta denominación.

Chelsea, por su parte, fue incapaz de terminar con “la maldición brasileña” en este campeonato, en el que ningún equipo inglés ha podido ganar nunca a uno brasileño.

Los paulistas además rompen la hegemonía europea en este torneo que, en las últimas cinco ocasiones había sido levantado por un conjunto del Viejo Continente.