•   Carazo, Nicaragua  |
  •  |
  •  |
  • elnuevodiario.com.ni

En su humilde casa ubicada en el barrio 25 de Julio de la ciudad de Jinotepe Carazo, El Nuevo Diario entrevistó al benjamín de la lucha libre en Nicaragua, Johnny Manuel Vargas Flores de 16 años, electo la semana pasada por la Asociación de Cronistas Deportivos de Nicaragua, ACDN, como el Mejor Atleta Infantil del país.

“Este reconocimiento que me dieron los periodistas deportivos se lo debo a Dios, porque él me regala las fuerzas para vencer a los contrincantes en los tatamis, no lo podía creer, cuando mi estratega Milton López me dio la noticia estaba almorzando en mi casa, mi madre me dijo que era la recompensa del sacrificio y que la práctica hace al maestro”, relata.

El deportista caraceño en el 2012 ganó la presea dorada en los Juegos Panamericanos Escolares celebrados en Guatemala, en dicho torneo finalizó invicto y derrotó a sus rivales de Ecuador, Venezuela, Colombia y Guatemala.

“Por haber ganado la medalla de oro en esa contienda el presidente de la República, Daniel Ortega, me regaló una computadora portátil que me sirve de mucho porque hoy la ocupo para ayudarle en el trabajo de fotografía que ejerce mi padre, Miguel Antonio Vargas”, asegura.

Posteriormente en Septiembre, la futura promesa de la lucha libre, conquistó también la medalla de oro en los Juegos Escolares Centroamericanos celebrados en San Salvador, El Salvador, evento donde venció 6-0, en combates donde sus rivales no soportaron ni un minuto la rudeza del joven caraceño.

Su comienzo

Johnny comenzó a escribir su página en este rudo deporte hace seis años cuando su vecino y amigo Franklin Gutiérrez, lo motivó a que lo practicara, desde esa fecha cobijado de la valentía y adrenalina que le caracteriza, entrena a diario desde la una de la tarde hasta las siete de la noche en el gimnasio ubicado en la parte baja de las graderías del Estadio de béisbol Pedro Selva, de su ciudad natal.

El actual Campeón Nacional Juvenil y Cadete Senior, a pesar de su corta edad, ganó su primera pelea a nivel internacional cuando tenía nueve años en Colon, Panamá.

“Creía que era imposible, estaba nervioso pese a eso gané, en ese entonces pesaba 31 kilos y la pelea fue en 38 kilos, mi contrincante era más alto y más recio que yo, en esa competencia quedé en segundo lugar”, recuerda sus primeros pasos el talentoso luchador jinotepino.

Hasta la fecha ya ha conseguido salir victorioso en 200 peleas y solo ha perdido cuatro desafíos, pero que también han dejado resultados satisfactorios porque en medio de la derrota se ha adueñado de medallas de plata que suman la galería de presea que acumula 16 en su vivienda y un trofeo que el año pasado recibió de manos de Ardeshir Zack Asgari, presidente de Fenila, como el Mejor Atleta de Lucha Categoría Infantil a nivel nacional.

“Yo combino el deporte y los estudios, el próximo año cursaré sabatino el IV año de secundaria en el Instituto del municipio de Dolores, porque en la mañana trabajo con mi padre y en las tardes entreno, sueño con llegar a ser un contador público y competir algún día en Juegos Olímpicos o torneos mundiales de lucha, para sacar de la pobreza a mi familia”, asegura.

“Por eso mi entrenador Milton López nos aconseja a que nos superemos y que siempre alcancemos nuestras metas”, agrega.

Próximo reto

“En enero pienso competir en el Torneo Mayor clasificatorio para el Centroamericano que será en Costa Rica, el peso mínimo es 58 kilos y espero dar una buena batalla, anhelo subir de categoría y que sirva de fogueo”.

“Yo aconsejo a todos los jóvenes que dejen la droga, que busquen a Dios, para que salven sus almas, que vivan una vida mejor, y que los atletas no lleven una vida dolorosa y triste cuando el vicio se apodera de ellos, y que a varios les causa la muerte joven”, acotó el atleta.