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La votación de hace unos días de la Asociación de Cronistas Deportivos de Nicaragua, ACDN, ha dejado abierto espacios para entrar en el terreno de las discusiones. Tampoco se trata de encontrar culpables, sino hacer contribuciones sanas que sirvan de aporte a un mejor sistema de escogencia.

En este particular me quiero referir a la selección del Dirigente del Año, nominación que cayó en el estimado y eficiente director del Instituto Nicaragüense de Deportes, IND, Marlon Torres, sin embargo, es ahí donde surge la interrogante ¿se hizo lo correcto?

Marlon superó al presidente de la Federación Nicaragüense de Béisbol Asociado, Feniba, Nemesio Porras, en una cerrada batalla que terminó 33-30. Pero, aquí el agravante fue que los votantes decidieron colocar en la balanza de la competencia a un servidor público, que trabaja para el Gobierno y que tiene como principio servir a las federaciones, asociaciones y atletas nacionales.

De manera que más allá del buen desempeño que ejerce Marlon en el IND, porque sí lo hace y considero que ha sido uno de los más eficientes directores que ha tenido el deporte, no fue justo, ni ético para la ACDN ponerlo a pelear por esa nominación siendo un funcionario público.

En cambio, Nemesio es un presidente de federación, que reunía todos los méritos para llevarse el premio de Dirigente del Año, pero lamentablemente muchos le confiscaron ese legítimo derecho.

Fue incomprensible que siendo el béisbol el Deporte y Federación del Año, que el dirigente no haya sido alguien que es la cabeza visible de esa entidad que se había llevado dos importantes nominaciones.

Ahora, si la idea era reconocer el gran trabajo que hace el IND, entonces se tendría que ir más a fondo, porque el buen funcionamiento del Instituto de Deporte es debido al gran respaldo del Gobierno del presidente Daniel Ortega, quien ha demostrado ser un mandatario que se interesa por los atletas.

Así que ojalá en las próximas elecciones de la ACDN exista más orden, porque cada vez se pierde credibilidad.