•   AUSTIN, Texas, EE.UU.  |
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  • Tomado As.com

La segunda parte de la entrevista que mantuvieron Lance Armstrong y Oprah Winfrey en el Hotel Four Seasons del centro de Austin, la capital de Texas, resultó más corta y con más metralla sentimental que la primera.

El ya exganador de siete Tours de Francia definió su estado actual como “humillado, desgraciado y avergonzado”, y se emocionó visiblemente al relatar cómo tuvo que contar la verdad a Luke, su hijo mayor, quien ahora tiene 13 años. Luke es el primer hijo del matrimonio de Lance con Kristin “Kik” Richards.

“Siempre se lo negué… pero le oía defenderme ante los chicos por los pasillos y quería que supiera que era cierto. Llega un momento, cuando ellos ya tienen 13 años, que esto se te va fuera de control entre Instagram, Facebook y Twitter. Así que dije a Luke: “No vuelvas a defenderme, di a los otros chicos que lo siento (“sorry”) y que me arrepiento (…) Luke me dijo que me quería, que yo era su padre y que eso no iba a cambiar. Se parece más a Kristin que a mí. No es justo que yo les haya hecho eso”. (Armstrong tiene cinco hijos, con Kristin y con Anna Hansen. De esta última dijo: “Siempre quiso que dijera la verdad”).

Armstrong también aludió a que Kristin tiene una parte religiosa que yo no tengo. Ella no sentía mucha curiosidad, pero me dio su bendición para hacer esto que estoy haciendo ahora, a condición de que nunca volviera a cruzar esta línea.

Será un proceso muy largo: a cualquiera le afecta que lo pillen. Yo estoy empezando, estoy pagando un precio muy alto, y por supuesto, merezco el castigo.

Estoy mil veces arrepentido y no sé si será suficiente. Creo que soy mejor ser humano después de esto y que merezco volver a correr algún día en carreras oficiales”.

Entre abundancia de spots comerciales, el exciclista se refirió al goteo de pérdida de patrocinadores que sufrió a partir de que le fue comunicada la suspensión, a finales del verano de 2012, por parte de la Usada (Agencia AntiDopaje de EE.UU).

“En las dos semanas siguientes me fueron llamando... Nike me dijo “Lance, obviamente nos tenemos que largar” y después, Trek, Giro, Annheuser-Busch… hubo un día en que perdí 75 millones de dólares, dinero que ya ha desaparecido de mi vida completamente y puede que nunca vuelva. Pero no fue lo peor de mi vida, solo fue algo cercano al día que me dieron un diagnóstico de “tumor avanzado y 50% de posibilidades de vida”.

 

Golpe económico

El exciclista se refirió a la pérdida de patrocinadores desde que se le comunicó la suspensión: “Perdí en un día 75 millones de dólares”.