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¡Cuarto Balón de Oro seguido! ¿Es posible eso en estos tiempos de tan feroz competitividad? Ni Ronaldo, ni Zidane, ni Ronaldinho, ni Cruyff, ni siquiera Platini, ganador de tres en fila (83, 84 y 85), lo sometieron a consideración, por ser algo tan improbable, como morder un diamante. Pero lo ha logrado Lionel Messi, ese “Picasso del fútbol” con apenas 25 años, mostrando un brillo que parece inagotable.

Por cuarta vez, un gancho al hígado para el inmensamente orgulloso y fabuloso jugador que es Cristiano Ronaldo, ganador de la distinción en el 2007 militando con el United inglés; y nuevamente, un desplazamiento al estupendo Andrés Iniesta.

“Lo veo moverse en un desfile de ensueños y sombras, ritmando sus vuelos, provocando suspiros entre los sollozos de los violoncelos” hubiera dicho nuestro gran poeta, de haber sido testigo de las proezas de Messi. El uruguayo Eduardo Galeano, lo cobijó con un elogio fuera de serie: “Él esconde la pelota en su botín, y por eso no hay forma de quitársela, porque la mantiene adentro. ¿Cómo lo hace. Nadie lo sabe?”.

El único que no parece asombrarse de lo que hace, es el propio Messi, movilizado por una combinación perfecta de energía, destreza y alegría, que inunda todas las canchas y desarticula a las defensas, como lo demostró marcando 91 goles a lo largo del 2012, maravillando de diferentes maneras, dando la impresión de estar elaborando un catálogo de genialidades.

En esta ocasión consiguió el 41.60% ciento de los votos, superando el 23.68 de Cristiano y el 10.91 de Iniesta. “Mi suerte es haber caído en este Barcelona”, apuntó Messi con esa humildad sin máscara que siempre coloca sobre el tapete. Y suerte del Barsa, tener a Messi, quien es capaz de inventarse sus propios goles y agilizar al equipo.

Lo doloroso para Cristiano, es que la diferencia con Messi es pequeña, pero decisiva. El portugués es completo al revés y al derecho, con un golpe de cabeza poderoso, remate con las dos piernas, velocidad de sprinter, exuberante fortaleza, incisivo e incidente, capaz de cargar sobre sus espaldas con las mayores responsabilidades. Sin embargo, durante estos años, siempre Messi ha estado un paso adelante, y en el 2010 Cristiano no estuvo entre los tres finalistas. Pero la lucha entre ellos sigue, y nosotros en palco, disfrutando del show aparentemente interminable.

Chelsea gana la Champions

¡Qué manera de ganar un título sacándolo de las brasas tres veces! ¡Cómo se encadenaron las emociones llevándonos a un punto de ebullición! Ganó el equipo inglés Chelsea la Champions superando al Bayern alemán, en una definición vía penales, después de haber eliminado al fantástico Barcelona contra pronóstico, y de ese abrazo 1-1 establecido en cinco minutos vertiginosos, obligando a atravesar el tiempo extra.

Un cierre de juego fantástico y un Chelsea sobreviviente, pese a que estuvo rebotando contra las paredes de la adversidad conservando inalterable su espíritu espartano frente a la intensa presión que lo obligó a ceder 19 tiros de esquina; aferrándose a esa fe mueve montañas graficada en el cabezazo de Drogba y la reacción felina de Cech; defendiéndose como Teseo en el laberinto, y aprovechando el posgrado conseguido contra el Barcelona en semifinales.

En el minuto 88, Drogba salvó al Chelsea borrando con ese impresionante giro de cuello y raspada de cabeza, la diferencia de 1 por 0 que fijó Mueller cinco minutos antes; luego, en medio del torbellino derrite pulmones del tiempo extra, apenas a los cuatro minutos, el arquero Cech salva a Drogba de la guillotina, atajándole a Robben el penal cometido tontamente por el marfileño, que podía haber sepultado al Chelsea; y finalmente, cobrando el quinto penal de la serie por el Chelsea, con el marcador 3-3, Drogba decide la batalla engañando a Neuer desde los 12 pasos con remate junto al poste izquierdo.

El gol de Mueller, un certero cabezazo hacia abajo sobre centro de Schweinsteiger que saltó sobre el inmenso Cech rebotó en el travesaño y entró, adelantando al Bayern 1-0 en el minuto 83, parecía suficiente, pero inesperadamente, en el único corner del Chelsea, ejecutado por Mata, el fiero Drogba acertó esa cuchillada salida de su cabeza que dejo estupefacto a Neuer, nivelando 1-1 la angustia.

El penal que Cech ataja a Robben saca del hoyo a Drogba --que lo cometió-- y al Chelsea, empujando el desenlace a los penales.

Cruce de dedos. Acierta Lahm y falla Mata. Adelante el Bayern 1-0. Marcan Gómez y David Luiz, y también Neuer y Lampard. Solo quedan dos por equipo, y falla Olic por el Bayern ante manotazo de Cech, en tanto Cole asegura el empate 3-3. Uhh, Schweinsteger golpea el poste derecho y la pelota sale. Ahora todo depende de Drogba, quien desequilibra a Neuer y sepulta al Bayern apuntando a la izquierda su estocada.

Con más agallas que fútbol, el Chelsea ganó la última Champions.

 

Superó a todos

Antes de la última nominación, Lionel Messi era el cuarto ganador de tres Balones de Oro. Los otros eran Johan Cruyff (1971, 73, 74), Michel Platini (1983, 84, 85) y Marco Van Bastern (1988, 89, 92).