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Tras concluir la primera sesión práctica de béisbol con 24 entrenadores y 40 jóvenes peloteros, el instructor Rafael Ávila señaló que si bien es cierto el aspecto técnico está bastante atrasado en ambos grupos, existen muy buenos atletas con la calidad y el material suficientes para que en Nicaragua surjan un sinnúmero de prospectos para Grandes Ligas, así como excelentes elementos que pudieran llegar a ser futuros manager o coach de ligas amateur o profesional.

Apuntó que a los entrenadores asistentes se les explicó la razón del porqué de estas clínicas y el interés de las autoridades de la Liga Mayor de Béisbol, a través de la embajada americana en el país y American College, de mejorar la calidad de este deporte en Nicaragua.

“Yo le he dado seguimiento al béisbol amateur de Nicaragua desde 1971 y sé que existen muy buenos atletas, con gran material”, pero enfatizó que para poder llegar a tener un gran número de peloteros jugando en Grandes Ligas hay que ponerle atención al béisbol menor, y aquí no se ha hecho. “Acuérdense que la buena pelota se aprende a jugar desde chiquito”, añadió.

Sostuvo que en las Grandes Ligas están claros de que se necesitan más peloteros de calidad, y qué mejor que América Latina, en donde ese deporte se lleva en las venas, aporte ese material humano. “En Nicaragua sabemos que existe esa calidad, que se debe desarrollar para alcanzar los niveles de los jugadores nicaragüenses que han llegado al mejor béisbol del mundo”, afirma.

Las clínicas de béisbol están divididas en tres partes: explicación, demostración y ejecución. “Yo, por mi edad, hago la explicación y los instructores que vienen conmigo se encargan de los otros dos pasos, y eso es lo que empezamos a hacer en esta primera de nueve sesiones”.

En la primera clase práctica se aprovechó para que tanto entrenadores como peloteros funcionaran en el terreno, y luego se hizo una evaluación con el fin de ajustar los programas de entrenamiento a partir de lo que mostraron en el campo de juego.

Para ello, manifestó que se han dividido el trabajo en cuatro estaciones: la primera es el trabajo con los receptores, que la tiene él (Ávila), la de pitcheres, que la maneja el entrenador Anderson Tavares, la estación del infield está a cargo de Pedro Mega, y del outfield se encargan José Mejía y Juan Cabreja
El instructor Rafael Ávila reiteró que existe material, juventud, calidad, pero lo que se necesita, sobre todas las cosas, son deseos, dedicación, disciplina, interés y determinación para jugar, así como que las autoridades deportivas del país se empeñen en ayudar al béisbol. “Por nuestra parte, y de las autoridades de las Grandes Ligas, estamos en la mejor disposición de colaborar en el desarrollo de este deporte en todos los niveles Nicaragua”, manifestó.

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