•   Milán  |
  •  |
  •  |
  • elnuevodiario.com.ni

¡Cayó el Barsa 2-0! ¿Lo vieron y todavía se resisten a creerlo? Lo entiendo, pero ocurrió en San Siro. Así que siéntense y cálmense. ¡Qué partido el que realizó este Milán en proceso de restauración! Una geometría casi perfecta para borrar a Messi, cerrar todos los espacios en su área, manejar el contragolpe con efectividad, y hundir al Barcelona con los goles de Boateng y Muntari a los 56 y 80 minutos, como si el equipo de Roura, con toda su reputación como el mejor del mundo, fuera un viejo galeón español, sin tesoros adentro, pese a la multiplicación de esfuerzos de Iniesta y de Xavi.

No hubo forma de meter un “Caballo de Troya” en el área del Milán para que el Barsa intentara, con esa estrategia que tan buen resultado les dio a los griegos, abrir las puertas y lanzarse hacia la cabaña del arquero Abbiati. Los atacantes del Barsa fueron amordazados, inutilizados, y en ocasiones hasta ignorados, aun con el 65% de posesión del balón, porque lo clave no fue tener la pelota, sino fabricar huecos, y el Milán levantó un muro que parecía extenderse y agigantarse hasta el infinito.

Las dos estocadas

Cierto, la pelota que remató Boateng de zurda, “acuchillando” a Valdés, fue precedida por una clara mano de Zapata, juzgada involuntaria por el árbitro Thompson; pero el remate de Muntari, también de zurda, habilitado por El Shaarawy, “agujereando” nuevamente a Valdés, fue producto de una rapidísima y flexible contraofensiva que desarticuló por completo a la defensa del Barsa, desde la izquierda, hasta la derecha.

El Milán, que solo pretendía salir con vida de San Siro, y que se hubiera conformado con un 0-0, manteniendo al Barsa sin marcar, consiguió construir una resonante y significativa victoria por dos goles, destrozando los vaticinios y, además, terminando ileso. De manera que marcando un gol en el Nou Camp, este equipo tan disciplinado, podría garantizar su avance a los cuartos de final.

Una sombra de Messi

¿Vio alguien a Messi maniobrando en el área, sector en el cual, es rey de los espacios cortos con su creatividad inagotable? El genial argentino, ayer apagado y consecuentemente sin incidencia, solo pudo manejar pelotas fuera del área, y el Barsa, sin poder hacer uso de trazos largos para gente de penetración por las rayas como Pedro, Alves y Jordi, se vio limitado a solo dos disparos, uno de Xavi sujetado por Abbiati, y el cañonazo de Iniesta, ligeramente desviado.

No es cierto que el Barsa sin Messi no existe, porque lo vimos funcionar efectivamente con el crack a un lado, en varias ocasiones, pero ayer quedó esa impresión al ver cómo, en el último cuarto de cancha, las conexiones azulgrana desaparecían. A diferencia del repliegue que hizo el Chelsea, sacando desesperadamente agua del pozo, y necesitado de cuatro disparos en los postes para sobrevivir, el Milán supo ahogar al Barsa con sus anticipos y bloqueos, prevaleciendo en batallas uno a uno, y lo que es más llamativo, jugando muy limpio en la zona de luces rojas, haciendo valer temple y destreza. Un atrevimiento pocas veces visto frente al Barsa.

Más atrevimiento

El 0-0 del primer tiempo nos hizo pensar que el Milán trataría de aferrarse a un sistema más asfixiante que productivo en la segunda etapa, porque el Barsa buscaría cómo abrir la cancha y subir más a Busquets como gran soporte, delante de una defensa que estaba controlando la pelota con gran tranquilidad. No fue así. La agilidad de El Shaarawy, el rossonero más peligroso, la presencia de Montolivo, las incansables cabalgadas de Boateng, y las arremetidas de Pazzini, proporcionaron más atrevimiento y mantuvieron muy atentos a los zagueros azulgrana, en tanto Muntari y Ambrossini, dificultaban las maniobras del enemigo en el medio campo.

Ese tipo de accionar hizo efectivas las contraofensivas que produjeron los dos goles, desarmando al Barsa, y lo fundamental fue meter a Messi en un campo minado, forzándolo al constante cuerpo a cuerpo, precipitándolo en las entregas, y no permitiéndole disponer de espacios suficientes y perfiles favorables. Un fino trabajo de ahogamiento que le impidió al equipo catalán conseguir ritmo y profundidad. Este Milán estaba en capacidad de manejar otro tiempo más frente a un Barsa reducido a muy poco.

Ahora, la revancha en el Nou Camp. El Barsa ha sido capaz de voltear marcadores de 3-0, pero no contra equipos como el Milán visto ayer, tan engrandecido, como en sus mejores momentos.

 

A remontar

“No hemos jugado mal en la primera parte, pero con el primer gol nos hemos descontrolado y esto es San Siro. Tenemos que mejorar en el Camp Nou”, explicó el defensa azulgrana Gerard Piqué.
Piqué ha recalcado que los azulgrana sabían “la historia del Milán”, por lo que “no hay excusas, ni el árbitro ni el césped ni nada”, ha dicho, en relación con el error arbitral que ha desembocado en el primer tanto de los italianos.
“Se pueden equivocar, no pasa nada. Pero somos el FC Barcelona, tenemos que remontar. Confiamos en la magia del Camp Nou”, sentenció.

 

dplay@ibw.com.ni