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“La primera medalla está ganada. Fue haber conseguido la sede de los próximos Juegos Centroamericanos”, me dice Emmett Lang, Presidente del Comité Olímpico pinolero, teniendo como fondo un horizonte a la imaginación, pero consciente que se necesita quitar mucho polvo del camino para convertir en algo real, una posibilidad que dos veces hemos malogrado: hacer estos Juegos, los más pequeños del planeta, aunque para nosotros, los del vecindario, muy significativos.

“Son nuestros Olímpicos”, expresaba, sin la menor ironía, con un entusiasmo que no puede ser descrito, como si tuviera el infinito ante sus ojos, uno de nuestros atletas bañado de esa vitalidad que permitía identificar a Aquiles entre un ejército, en la larga parada obligatoria hecha en la frontera, por casi tres horas. Viajando en Tica Bus, coincidí con ellos que lo hacían en cinco buses de Transnica, y capté esa sensación tan amateur que nos cobijaba cuando éramos jóvenes, y nos veíamos envueltos como atletas, en eventos internacionales vistiendo con orgullo la chaqueta nicaragüense, sin importar el tamaño de la competencia.

Costa Rica nunca se había atrevido a tomar estos Juegos pese a tenerlo todo, mientras nosotros, siempre los habíamos querido obtener sin importarnos lo mucho que nos hacía falta en instalaciones y adiestramiento.

“Estamos listos para no fallar. Si solicité la sede es porque el Gobierno respalda decididamente la propuesta. Organizar estos Juegos es un reto que superaremos, y será la verdadera primera piedra para futuro inmediato del crecimiento del deporte en Nicaragua”, apunta Emmett, como si ya estuviera viendo pasar el cortejo y escuchando los claros clarines en el 2017.

Y es que Emmett estuvo al frente de un operativo de desarrollo, que incluyó entre sus más eficientes apoyos a Yamil Zúñiga, entonces Director del IND, Marlon Torres, y un grupo de cuadros deportivos, con el esencial agregado del aporte que se recibió de los cubanos, y el afilamiento de nuestros principales competidores en diferentes deportes, en otros países.

Eso permitió dar un espectacular salto de calidad en los Juegos de 1986 en Guatemala y 1990 en Honduras, ganando 106 y 147 medallas, en contraste con las 29 y las 43 obtenidas en las dos ediciones anteriores en 1973 y 1977 en Guatemala y El Salvador, cuando nos mostramos desnudos y enclenques, aunque con los corazones inflamados.

Aquí están 385 atletas nicaragüenses que se fajarán en 23 disciplinas, en un momento difícil, en el que nuestro deporte no admite un diagnóstico preciso, y mucho menos un cálculo aproximado sobre sus posibilidades.

En 1986, antes de salir hacia Guatemala, se hizo un estudio muy cuidadoso y con las reservas del caso publicado en los medios, estableciendo que se podían conseguir 78 medallas, y se llegó asombrosamente a 106, aprovechando la ausencia de Panamá, que había dominado el escenario en las dos primeras versiones, pero en esa ocasión se limitó a presentar una delegación reducida, casi simbólica.

“Cuidado. No podemos perder de vista a Nicaragua”, advirtió en un artículo el diario Prensa Libre, refiriéndose al gran avance consecuencia de adiestramientos en la RDA, Bulgaria, URSS, Corea del Norte, y sobre todo, en Cuba. Fue una certeza, porque en 1990, se mejoró a 147 medallas volviendo a superar claramente a las tropas salvadoreña y hondureña, aproximándonos a 10 de Costa Rica.

No se pudo seguir adelante al perder parte de las conexiones internacionales que garantizaban su apoyo para continuar ese desarrollo por los cambios en Europa.

Fue así como en 1994, nos deslizamos al cuarto lugar, y en 1997, al sexto, sólo delante de Belice. Sin embargo, en 2006 Nicaragua saltó al segundo lugar con 143 preseas, en un evento que se realizó en cinco sedes, calificado como el de más bajo nivel competitivo de todos.

Con la sede de 2017 en el bolsillo, “la primera medalla” como dice Emmett, Nicaragua inicia hoy su participación en la novena edición de estos Centroamericanos, “nuestros Olímpicos”, como escuché en la frontera a un atleta que viaja con una sed de ilusiones infinitas.

 

dplay@ibw.com.ni