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¿Recuerdan a Sergio Romo con los Gigantes de San Francisco en la última Serie Mundial? Por supuesto, si es algo reciente. Él salvó los últimos tres juegos en la sorprendente barrida a los Tigres de Miguel Cabrera, Prince Fielder, Delmon Young y resto de una artillería que metía miedo. Ese mismo Romo, aún no lo suficientemente afilado, fue “asaltado” por bigleaguers italianos en el noveno inning, y México que se imponía 5-4 y estaba a dos outs de la victoria, fue derrotado 6 por 5, víctima del doblete limpia bases de Antonhy Rizzo, una gran posibilidad de los Cachorros, que levantó un polvazal.

En ese instante, las tres impulsadas por Jorge Cantú en el cierre del primer episodio, volteando un 0-2 que los italianos construyeron contra el abridor Rodrigo López, perdieron la importancia que tenían. Después del doble de Nick Punto, el sencillo de Chris Denorfia, y el batazo de Rizzo que casi es atrapado por Edgar González, Romo quedó viendo su brazo derecho convertido en un fusil masticado, y se sintió terriblemente empequeñecido entre el caos. Por su culpa, México perdió el sombrero y las pistolas.

En el cierre, los mexicanos llenaron las bases, pero Jason Grilli, un derecho de 36 años que lanza para los Piratas, sujetó a Cantú, y los italianos se sintieron como si fueran parte de las tropas de Julio César en Las Galias.

ResultadosFue la tercera vez consecutiva que el equipo azteca es golpeado de entrada con un revés en un Clásico. En el 2006, utilizando a Rodrigo López como abridor, México fue doblegado 2-0 por Estados Unidos, antes de reaccionar superando a Suráfrica y Canadá, y en el 2009, cayó estrepitosamente ante Australia por 17-7, vía nocáut, en un juego que inició Oliver Pérez. En esta ocasión, reservando a Yovani Gallardo para enfrentar hoy a Estados Unidos, el equipo mexicano saltó como favorito, solo para terminar estrellándose.

Como es natural, a esta altura, con el debut de Estados Unidos pendiente para entrar en valoraciones; el dos veces ganador del evento, Japón, mostrándose vulnerable contra Brasil y vencido por Cuba; el equipo Dominicano insinuando ser temible después de imponerse claramente a Filis y Yanquis, y adelantarse contra Venezuela, que presenta una excelente constelación de estrellas; Holanda amenazante y Puerto Rico reclamando notoriedad; no hay nada claro.

Ver a Cuba salir ileso en su grupo con balance de 3-0, y lamentar la eliminación de Corea del Sur, sub-campeón de 2009, indican que cualquier cálculo es precipitado por ahora, y aunque pase lo que pase, Estados Unidos siempre es calificado como el candidato, los recortes que ha sufrido perdiendo a figuras cumbres, impiden considerarlo una certeza.

Por lo visto en la fase previa durante el fogueo, Dominicana tiene cara de trabuco, pero también provocó esa impresión en las dos ediciones anteriores, siendo “decapitado”. Naturalmente, su alineación es formidable al revés y al derecho, y frente a Venezuela, registró un inicio huracanado antes de ser sometido a un cambio de golpes pero conservando las riendas del juego en sus manos.

Las tres impulsadas de Cantú frente a Italia, le permitieron instalarse segundo con 17 a lo largo de tres Clásicos, solo superado por las 20 de Frederich Cepeda. Afectado por las deserciones, Cuba ha perdido terreno como competidor, pero sigue siendo una gran atracción, y favorito sentimental, por el esfuerzo que despliega contra vientos y mareas. Anoche, batallaba con Holanda, el equipo vencedor de Corea por 5-0 en la primera etapa, que tomó ventaja de 2-1 con un jonrón de Curt Smith, una de las piezas que utilizó Chinandega para coronarse en nuestra reciente Liga Profesional, y un hit productor. Cuba anotó por medio de jonrón de Alfredo Despaine.

 

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