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El Barsa le ganó 2-0 al Deportivo y mantiene su cómoda ventaja en la Liga. Pero necesita mejorar cara al partido del próximo martes de Champions. Si el encuentro frente al Deportivo era un examen, el equipo de Tito Vilanova, entrenado por Jordi Roura, no sacó una nota muy alta ante los gallegos. Logró un aprobado justito. Eso sí, el Camp Nou demostró que no era un “cementerio”.

Lionel Messi sumó su gol 40 en la Liga y marcó en su partido número 17 consecutivo. Roura hizo muchas rotaciones, pero tras el descanso dio entrada a Messi, Iniesta y Busquets. Alexis marcó un tanto y junto a Tello parecieron sacarle ventaja a Villa cara al próximo martes. En la primera parte se vio el poco fútbol que hizo el Barça con una mejoría en defensa, con una mejor presión, pero con los mismos vicios en ataque y con una preocupante falta de acierto en el remate. Ante el Milan harán falta goles y no encajar ninguno.

La primera parte fue una especie de valoración sobre quien podría opositar a un puesto de titular ante el Milan. En el banquillo estaba Messi (suplente por cuarta vez, por segunda en lo que va de Liga tras el partido de Getafe). Junto a él, Piqué, Pedro, Iniesta, o Alba, con Xavi que no entró en la convocatoria ni Valdés, sancionado. Estaba en juego, quizá, como máximo quienes acompañarían a Messi en la delantera y quienes jugarían de laterales.

Vistos los primeros minutos, solo Cristian Tello hizo méritos para que Jordi Roura le tenga en cuenta, igual que Alexis. En cambio el David Villa estuvo excesivamente nervioso, no fue el de siempre y falló un par de goles claros, algo impropio en el Guaje. Roura dio entrada a Messi por un desacertado Villa. El crack tuvo media hora para divertirse en el campo que es lo que a él le gusta. Fue un golpe para un Guaje que no tuvo ni pizca de suerte en el remate. Ahora queda en el aire si será titular o no frente al Milan como casi todo el mundo esperaba. Y lo mejor del partido fue ver cómo Leo Messi nunca falla. Salió media horita pero hizo un golazo, el 2-0 de la tranquilidad. Fue una jugada, la mejor del partido, en que Iniesta se la pasó a Messi, Leo se la prolongó a Alexis y el centro del chileno fue convertido en el tanto 40 de la Liga por el super crack argentino. Era el 2-0 definitivo.

Así, el Barcelona rompió la racha negativa de trece partidos consecutivos sin conseguir dejar su portería a cero, algo que no se repetía desde hacía medio siglo (1962).