•   Managua, Nicaragua  |
  •  |
  •  |
  • elnuevodiario.com.ni

La primera gota de sangre corrió más allá del corazón de la Selección Nacional de Baloncesto Masculina, que ayer cayó frente a El Salvador, 75-61. Es una herida que duele, una zancadilla a las pretensiones de retener el título en los Juegos Centroamericanos, conquistado en el 2010 en Panamá.

Nicaragua lució pobre en su ritmo de juego en tres períodos, con un equipo despistado, con crueles pérdidas de balón e ineficacia para fabricar puntos, al menos esa es la impresión que se extrajo después de escuchar la narración de los locutores costarricenses.

Los salvadoreños tuvieron sus mejores anotadores en Óscar Rivera con 20 tantos y James Valladares (2.08 metros) con 14, mientras por nuestra tropa azul y blanco Vansdell Thomas, 33, y Windell Sloan, 10.

El despegue del juego fue fructífero para los cuscatlecos, que tomaron la batuta en el marcador y lo mantuvieron de forma clara, 22-7, después de diez minutos de acción. En el segundo período aumentaron a 40-23.

Tras el descanso y un replanteo que hizo el coach Ángel Mallona, que se mantiene contra viento y marea en la dirección técnica, el quinteto pinolero llegó a presionar para colocarse siempre abajo, 53-44. Ese fue el mejor tiempo de los nacionales, porque hicieron más puntos que sus rivales 17-13, pero en el global la situación fue la misma.

La división

Aunque algunos consideren que es una campaña, la verdad es inobjetable, en Nicaragua se quedaron jugadores como Serbio Abea, Noel McKenzie, Alvin Camacho y Esmilder Rojas, que estarían defendiendo los colores patrios, pero actitudes dirigenciales lo impidieron.

El Salvador 75,  Nicaragua 61