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No titubeó en ningún momento. En cada round, Juan Francisco “Gallo” Estrada, 23 (18 KO)-2, salió de su esquina con sus espuelas afiladas, con su sangre caliente y dispuesto a borrar la supremacía del hawaiano Brian Viloria, 32 (19 KO)-4, a quien sacudió con tanta autoridad que llegó a tenerlo al filo del nocaut en el cierre de la pelea.

La victoria por decisión dividida de Estrada es el reflejo de su esfuerzo, no así de su dominio, porque uno de los laterales vio ganar a Viloria, en una clara muestra de que parece haber estado más pendiente de las “chicas” que anunciaban los asaltos, que de la misma pelea.

Los jueces votaron así: Michael Pernick (USA) 115-113, Francisco Martínez (Nueva Zelanda) 117-111, a favor del mexicano; y Levi Martínez (USA) 115-113 para Brian.

“El Gallo” fue contundente en la corta, media y larga distancia, su jab abrió la frágil defensa del hawaiano, mientras sus combinaciones de dos y hasta cuatro golpes incluyendo fuertes ganchos, upper y cruzados de derecha mermaron las condiciones físicas y pretensiones de retener sus coronas de Brian.

La demostración del mexicano fue sólida, mostró que su fortaleza, juventud y buen boxeo valían para tumbar el favoritismo de Viloria, quien venía con una llamativa seguidilla de víctimas ante aztecas.

El hawaiano lució irresoluto frente al ritmo de pelea que le propusieron. No pudo desarrollar una estrategia capaz de repeler ese tren de ataque que planteó Estrada, quien en su último pelea, en noviembre pasado, fue superado por decisión unánime por el nicaragüense Román “Chocolatito” González.

Ciertamente que el choque contra Román fue difícil, de mucho intercambio de metralla, pero sigo considerando que el nica se llevó el triunfo de forma categórica. Un dato más, el azteca terminó orinando sangre después de esos 12 cruentos rounds con el “Chocolatito”, aunque no ha sido el primero que lo hace.

Ayer, Estrada tuvo la posibilidad de noquear en los rounds finales a Viloria, pero le faltó más presión y no aprovechó el desgaste físico. De manera que los cinturones 112 libras AMB y OMB, ahora pertenecen a Juan Francisco, quien fue verdadero “Gallo” sobre los encordados.