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¿Qué nos pasa? Existe la impresión de que no estamos ayudándoles a nuestros muchachos en la Gran Carpa. Este fin de semana, con sus equipos enfrentándose, ellos se sintieron solos, sin el menor estímulo, mientras los Rockies, en su patio, derrotaban dos veces a unos desteñidos Padres por 6-3 y 9-1.

Sin encarrilarse todavía, el derecho Wilton López de los Rockies, se vio aturdido con hombres en segunda y tercera y dos outs en el cierre del noveno la tarde del domingo, logrando finalmente sacar un cero difícil, en tanto Everth de los Padres, fue derretido el sábado de 5-0 sin sacar la bola del cuadro, y también el domingo, siempre como primer bate, de 4-0 con tres roletazos y un elevado.

Ahora Everth, después de un spring agitado y un despegue de campaña alentador, se encuentra reducido a .182 puntos, metido en el callejón de la inutilidad ofensiva, con Wilton sin mostrar autoridad, pero recortando su promedio en carreras limpias a 11.57 en solo tres salidas.

¿Y que creímos, que conseguirían un crecimiento veloz y consistente? De ninguna manera, sabíamos que ellos tendrán que permanecer luchando con un potencial limitado: Everth dependiendo de su habilidad defensiva y rapidez de piernas, y Wilton con su valentía y control. Claro que pueden ir más allá de cálculos rígidos, pero eso toma tiempo y exige empeño extra.

Cierto, estamos atravesando por los primeros días, pero ¿qué hacemos con nuestra ansiedad, severamente golpeada con el desvío de Vicente Padilla al béisbol japonés, poco interesante comparado con el de ligas mayores, y el envío de Erasmo Ramírez a las menores?

Preocupa la falta de fuerza de Everth. Esos ocho roletazos para outs y solo una pelota fuera del cuadro, nos obligan a recordar lo que ha sido hasta hoy en el cajón de bateo.

El cubano Rey Ordóñez, un short maravilla con el guante, estuvo nueve temporadas en acción con tres registros superando los 500 turnos, y nunca consiguió levantar vuelo ofensivamente, hasta que se desvaneció.

Los tiempos de Willie Miranda, se fueron para nunca más volver. Ahora se exige que los paracortos bateen, no tanto como Troy Tulowitzki, el de los Rockies, pero que tengan incidencia ofensiva, y esa es una asignatura pendiente para Everth, quien nos había enviado señales favorables antes de levantarse el telón del 2013.

Hay que tener calma mientras los dos muchachos intentan elevar su voltaje. ¡Cómo deseamos que lo consigan lo más pronto posible!

 

dplay@ibw.com.ni