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Olvídense de ver al Madrid y al Barcelona enfrentándose el 25 de mayo en Wembley por el título de la Champions. Establecidos post-sorteo los cruces de semifinales Bayern-Barsa y Real-Borussia, el poderoso equipo alemán que espera por Joseph Guardiola, y el llamativamente resurgente Madrid de Mourinho, saltan rápidamente al tapete como favoritos, por disponer de mejores armamentos y estar atravesando momentos estelares de impresionante crecimiento.

Por supuesto que no hay nada escrito, pero la única forma de hacer cálculos es con los antecedentes inmediatos, atreviéndonos a despejar lo intrigante y revisando las estructuras, que soportan las posibilidades. Y no hay forma de desviarnos hacia la confusión.

Solo vencido por el Arsenal inglés en la vuelta de los octavos 0-2, el Bayern de Mandzukic, Neuer, Ríbery, Robben, Muller, Javi, Schweinsteiger, Añaba, Lham, Van Buyten y otras fieras, se mostró inmenso en cuartos arrodillando dos veces 2-0 al dificilísimo Juventus, no presentando la menor fisura y exhibiendo una funcionalidad estupenda. No hay cómo dudar del potencial de este equipo.

El Barsa, en cambio, cojeante aún con Messi, sacando resultados del pozo de las angustias como los dos empates con el Saint Germain de Ibrahimovic, y perdiendo con el Celtic y el Milán, parece ser, pese a su posesión de balón, única señal reconocible, un equipo confundido en sus proyecciones y frágil en su defensa. ¿Tendrá tiempo en menos de 15 días el Barsa de reconstruirse y volver a conseguir aquel entendimiento que le permitía tejer fantasías en la cancha, con la facilidad de un pianista como Clayderman? No parece ser viable, y consecuentemente no se puede considerar favorito al equipo de Vilanova, como lo era hace un año en cada uno de sus enfrentamientos con el Chelsea, que lo eliminó a base de repliegue táctico y de riñones.

El Madrid es una poderosa maquinaria ofensiva. Tiene un equipo en el campo y otro en el banco. Qué importa presentar a solo un español en su alineación de apertura como ocurrió frente al Galatasaray, si esto es la Champions, otra Galaxia. No hay manera de sujetar a Cristiano, y estamos viendo el mejor Ozil, junto con un Xabi Alonso ascendido a General de Brigada. Hay excelente cobertura en todos los sectores, y aunque el Borusia de Goetze, Reus, Lewandowski, Bender y Weidenfeller, lo derrotó y empató en sus enfrentamientos correspondientes al Grupo D, tiene que ser calificado como superior, y su favoristismo está en el lugar correcto.

Una final Madrid-Barsa, tendrá que esperar. La mejor final imaginable, es Bayern-Madrid.

 

La definición

Los partidos de ida se disputarán el 23 y el 24 de abril, los de vuelta el 30 de abril y el 1 de mayo. La final será el 25 de mayo, en Wembley.


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