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No hay algo peor para un ejército, que ver caer a su Aquiles fulminado, mientras libra una batalla crucial y tiene dos pendientes con los pies dentro de las brasas, exigiéndose no permitir que el corazón se le derrita.

¿Pueden preguntarle sobre eso a los sangrantes Lakers, que construyendo una victoria desesperada por 118-116 sobre los Guerreros de Golden State, viniendo desde atrás 98-107 faltando seis minutos, vieron cómo su pilar fundamental, Kobe Bryant, que no se había perdido un segundo de acción, se rompía el talón de Aquiles de su pierna izquierda, en una torsión de esas que hace aullar tobillos, luego de culminar un segundo triple consecutivo para empatar espectacularmente el juego, a solo 3:45 minutos del final?

Entre la espesa pesadumbre por lo ocurrido, con Metta World Peace reemplazando a Bryant, el fabricante de 34 puntos con 5 rebotes y 4 asistencias, los Lakers se abrieron paso hacia la urgente victoria que los mantiene un juego delante del Utah Jazz, en la angustiosa lucha por el puesto número ocho del Oeste, que asegura boleto a los Play Offs, con los Spurs de San Antonio esperándolos en la vuelta de la esquina, y después Houston para cerrar temporada.

La lesión de Kobe a sus casi 35 años, lo empujó a una rápida cirugía y la tenebrosa posibilidad de estar fuera de combate entre seis y nueve meses. Es decir, una eternidad. ¿Cómo poder sobrevivir sin Kobe?, es la gran intriga que aprieta cuello y pecho de los Lakers en estos momentos. ¿Cómo reemplazas a la Torre Eiffel en París o el Coliseo en Roma, sin que el mundo se percate?

Igual que Messi en el Barcelona y Cristiano Ronaldo en el Madrid, no hay forma de tapar el hueco que deja Kobe con los Lakers. La pérdida de un jugador excepcional, nunca puede ser obviada, mucho menos en un instante tan dramático y trascendental como el que atraviesan los Lakers en este momento.

La frase de Kobe: “Si me ven pelear con un oso, recen por el oso”, lo grafica de cuerpo entero con su corazón inflamado por el compromiso de superarse al máximo frente a la adversidad, pero hoy se ve indefenso, tanto como puede haber quedado su equipo pese a la presencia de Dwight Howard, Pau Gasol, Steve Blake y World Peace, con Nash lastimado.

Aún sobreviviendo en estos dos últimos juegos sin Kobe, qué pueden proponer los Lakers en la primera ronda de Play Offs ya sea contra el Thunder de Oklahoma de los voraces Duran y Westbrook, o frente a los “académicos” Spurs de San Antonio jefeados por Tony Parker. No hay duda, la pérdida de Kobe equivale para los Lakers, a la de Aquiles, el héroe griego.

 

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