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El Tigre, Venezuela / PL
El manager del equipo de Nicaragua, Omar Cisneros, aseguró hoy que su propósito es ganar la Copa América de béisbol para ocupar el lugar que casi siempre le corresponde a Cuba.

En declaraciones exclusivas a Prensa Latina, Cisneros se mostró satisfecho por haber ganado el Grupo A, con sede en esta ciudad, por delante de Antillas Holandesas, Venezuela y Panamá.

"En realidad sabíamos que clasificar a la segunda ronda no iba a ser difícil,
incluso ni agarrar un boleto para la Copa Mundial, porque para eso este equipo se preparó", admitió el manager.

"Nuestra intención es ganar el torneo. La ausencia de Cuba nos beneficia, porque de haber estado presentes, los cubanos fueran los máximos aspirantes al trono y los demás tendrían que pelear por otra posición", recordó.

Cisneros cree que "si los cubanos faltaron es la oportunidad de Nicaragua y
trataremos de dar batalla hasta el final", aunque no quiso vaticinar cuántos juegos más debe ganar para subir a lo más alto del podio.

Por otra parte, señaló que "fue muy incómodo jugar con un equipo como Colombia. Es demasiado incómodo. Nos sacaron de paso, pero estamos listos para el jueves lograr otra victoria, con el que nos toque de los del Grupo B".

"No nos interesa si es Aruba o Brasil. Vamos a tratar de ganar ese juego, que nos dejaría casi con el boleto mundialista en el bolsillo", comentó el estratega nicaragüense.

Hasta ahora el pitcheo se comportó muy bien, sobre todo con Elvis Orozco, un joven de apenas 19 años que pertenece a la organización de los Yanquis de Nueva
York, y también los relevistas, recalcó.

Para Cisneros, si su cuerpo de serpentineros se mantiene así, "habrá que contar con Nicaragua", al tiempo que anunció al derecho Armando Hernández como el abridor para el jueves.

Hernández se apuntó la primera victoria de Nicaragua en el torneo, en el debut ante Venezuela.


Un invicto
Los boricuas dominaron el Grupo B, con cuatro triunfos sin reveses y un juego de ventaja sobre los mexicanos, quienes se impusieron tres veces y cayeron en otra.

Los puertorriqueños se apoyaron en su ofensiva, única por encima de .300 colectivamente, y en el cuerpo de pitcheo más efectivo para dominar su llave.

En 135 oportunidades al cajón de bateo los ganadores del Grupo B pegaron 48 hits, para un average de .319, superior a los de México y Nicaragua, que lo hicieron para .287 y .261, respectivamente.

Los nicaragüenses, ganadores del segmento A, y los mexicanos, segundos del B, aparecen como los rivales de mayor consideración para pelear por el título del I
torneo continental.