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Hace más de una semana Everth Cabrera nos tenía sin aliento mientras era reducido a solo dos hits en sus últimos 23 turnos. Pero en los últimos siete partidos, su ferocidad y pasión por el juego se han conjugado en gran forma con su habilidad para sacar el madero.

“Este es el mejor momento que he tenido en mi carrera en las Grandes Ligas”, dijo Cabrera a MLB.com antes del juego del lunes ante Cardenales. “Me siento fuerte, rápido y lo que es más importante muy concentrado en el juego”, agregó.

En esos siete juegos, Cabrera se ha convertido en ese primer bate ideal que todo equipo quisiera tener. Tiene 12 hits, los últimos dos los dio este lunes ante San Luis en la victoria de los Padres 4x2, incluyendo su cuarto triple. Se ha embasado en 16 de sus últimos 30 turnos, con 12 hits y cuatro bases por bolas.

“Solo estoy siendo más paciente en el plato”, dijo. “Pero al mismo tiempo, agresivo cuando necesito serlo”.

Suma siete bases robadas, con las que acaparó la cima de ese departamento en la Liga Nacional y de todas las Grandes Ligas con 18.

Además, logró un récord personal de cinco juegos seguidos con una base robada o más, tres de ellas el domingo. Esa cifra de tres robos en un duelo, lo hizo por cuarta vez en su carrera con los Padres. Pero el lunes fue frenado en su intento de alargar esta racha a seis partidos con estafas.

“Solo me siento más relajado y esperando el momento oportuno para irme al robo”, dijo Cabrera.

Su próxima estafa será la número 100 en cuatro años en las mayores, porque si sumáramos todas, incluida las menores, anda en 256. Solo con los Turistas de Ashville en Clase A de los Rockies hizo 73 en una campaña, una cifra que despertó el interés para que los Padres le dieran el chance de subirlo por la Regla 5.

Cabrera desde el 14 de abril solo ha sido atrapado en una ocasión en 17 intentos, en una demostración de que está listo para dar un gran salto, quizá para convertirse en el robador de bases más consistente de todas las Grandes Ligas. Hasta ahora es el mejor aunque el trayecto aún es muy largo y tiene muchos rivales para retarlo, los más cercanos, Jean Segura de los Cerveceros con 14 y Juan Pierre de los Marlins con 13.

Volviendo al momento que vive Cabrera, sumen seis remolques en esos siete partidos, cinco anotadas, cuatro ponches en 31 turnos, pero también recibe cuatro bases por bolas.

En estos siete partidos, Cabrera tiene promedio de .387 puntos con 12 hits y su porcentaje sobre las bases lo mejoró a .350.

Eso significa que está teniendo más oportunidades para robar bases. Está disfrutando mucho más su juego desde el plato.

Pero no es la única forma en la que ha venido aportando a la causa de San Diego. En cada partido se está volviendo costumbre verle hacer alguna jugada de fantasía. Es un acróbata con su guante, bien atrapa la bola haciéndose un clavado, o se mueve con la habilidad felina para terminar un doble play o sacar un out en primera haciendo uso de su fortaleza con el brazo cuando así lo necesita.

El nica tiene .264 puntos de promedio en la campaña con 46 hits en 174 turnos, anota 25 veces, remolca 15, tiene cuatro triples, cuatro dobles, dos jonrones, recibe 39 ponches, le otorgan 21 bases por bolas pero estafa 18 bases en 22 intentos, un porcentaje de efectividad similar al que tuvo en 2012 cuando se quedó con el liderato en robos de la Liga Nacional con 44.

 

Wilton también enrachado

El leonés, Wilton López lanzó este lunes una entrada de dos hits ante Arizona pero sin carreras. Esta es la cuarta aparición consecutiva del nica sin permitir anotación en la que suma 3.2 innings, dos hits y un ponche sin boletos. Dos de esas actuaciones han sido ante los Gigantes. Ahora tiene efectividad de 3.97.