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  • EFE

“Hemos jugado un gran partido como equipo y demostrado que por algo somos los campeones de liga”, declaró LeBron James, tras la abrumadora victoria 114-96 sobre los Pacers en el tercer partido de la final de la Conferencia Este. “Este triunfo tiene doble valor para todos nosotros porque no sólo nos ponemos por delante en la eliminatoria y recuperamos la ventaja de campo sino que también nuestro juego fue toda una reivindicación”.

James con 22 puntos, cuatro rebotes y tres asistencias, lideró una gran labor de equipo en la que los cinco titulares tuvieron números de dos dígitos y fueron durante toda la noche una máquina de anotar tantos.

El mejor juego ofensivo de los Heat de Miami surgió después de la igualdad en los dos primeros partidos disputados en el American Airlines Arena, de Miami. Los Heat llegaron a Indianápolis heridos en su orgullo de campeones de liga y haber sido “menospreciados” por los Pacers, que esta vez nada pudieron hacer para evitar la superioridad de sus rivales, que dominan la serie por 2-1 después de recuperar la ventaja de campo.

El escolta Dwyane Wade logró 18 puntos, ocho asistencias -líder del equipo-, capturó cuatro rebotes y puso dos tapones.

La labor ofensiva de James y Wade se esperaba, pero no la del ala-pívot Udonis Haslem, que surgió como el tercer máximo encestador al conseguir 17 puntos después de anotar 8 de 9 tiros de campo y 1-1 desde la línea de personal, y capturó siete rebotes, que lo dejaron como el factor sorpresa ganador.

Mientras que el pívot Chris Bosh llegaba a los 15 puntos y el base Mario Chalmers también hizo una gran labor de equipo al anotar 14 tantos y repartió cuatro asistencias.

Los Heat tuvieron un 55 (42-77) por ciento de acierto en los tiros de campo, el 43 (6-14) de triples y el 86 (24-28) de personal, comparados al 40 (29-73), 57 (8-14) y 68 (30-44), respectivamente, de los Pacers, que fueron de nuevo mejores en el juego bajo los aros al capturar 45 rebotes por 36 de Miami.

Pero los campeones de liga, que al descanso ya tenían una ventaja parcial de 14 tantos (56-70) mostraron un gran control del balón y sólo lo perdieron cinco veces por 10 de los Pacers, que nunca pudieron ganar ningún cuarto.

El cuarto partido de la serie al mejor de siete se jugará el martes en el mismo escenario del Bankers Life Fieldhouse, de Indianápolis, el campo de los Pacers.