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La final del torneo Clausura de futbol de Primera División, entre Ferreti y Real Estelí, quedó en suspenso. Pese a que los norteños ganaban 1-0 en el Estadio Nacional y 4-0 en el global, a casi 20 minutos de concluir el tiempo reglamentario, el árbitro Rodolfo Paiz decidió no continuar el duelo, pues consideró no había condiciones para jugarse.

Esa decisión apresurada, a juicio de los mismos federados, no le daba el séptimo título nacional de forma consecutiva al Real Estelí -11 en su historia-, porque el árbitro no utilizó todos los recursos que exige para suspender el encuentro.  

El problema es que en el segundo tiempo, algunos seguidores del Ferreti ubicados en la gradería norte, comenzaron a tirarle chivolas, enorme trozos de hielo y hasta latas de cervezas llenas de líquido, al portero del Estelí, Justo Lorente.

Una de esas chivolas impactó la cabeza a Lorente, por lo que tuvo que entrar el médico del club norteño y atender por varios minutos al guardameta. Esa fue la primera señal de alerta que Ferreti perdía el control de sus seguidores.

Luego el visor del partido, Norberto Ortega, recibió dos enormes pedazos de hielo que también habían lanzado desde las mismas graderías los seguidores del equipo capitalino a jugadores del Real Estelí.

Y por último, Lorente recogió en el campo una lata de cerveza después que pasó cerca de su cabeza. En ese instante, el árbitro Rodolfo Paiz, decidió suspender el partido y supuestamente decretar el título para Real Estelí.

Al final, el Secretario General de Fenifut, José María Bermúdez explicó que no se podía declarar campeón al Estelí porque Paiz no manejó los procedimientos adecuados para suspender el encuentro. Ahora hay que esperar la decisión que tomará mañana la comisión disciplinaria, y que dirá la última palabra de lo que podría ocurrir.

Las opciones podrían ser, reanudar el partido en un estadio neutral, y jugarse los más de 20 minutos que le restaban al partido. De hacerlo, quizá sea a puertas cerradas. Otra opción sería respaldar la decisión del árbitro, y confirmar el título de los norteños, tomando en cuenta además, que se jugó el 75 por ciento del tiempo reglamentario.