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El Real Estelí fue privado de manera tajante, de celebrar su séptimo título consecutivo del fútbol de Primera División el sábado a pesar de estar venciendo en 67 minutos, 1-0 a un Ferreti que jamás supo cómo superar en la cancha al 11 veces campeón nacional.

La razón, el árbitro, Rodolfo Paiz suspendió el juego después que algunos fanáticos del Ferreti tiraran objetos en contra de jugadores del Real Estelí. Por cierto, uno de ellos, se supone una chibola, impactó al portero, Justo Lorente y fue el comienzo de un sinnúmero de irregularidades que ocurrieron y no fueron detenidas a tiempo. Pero lo más lamentable, es que el equipo que se supone debe ofrecer más seguridad que cualquiera, no la tuvo, y Paiz, sin el procedimiento adecuado, suspendió el juego pero ahora se puede reanudar el juego desde ese minuto 67, quizá en un estadio neutral y quizá a puertas cerradas, eso lo decidirá una comisión que evaluará todos los detalles.

El marcador global estaba 4-0, y nada parecía revertir la contundente ventaja que tenía Estelí. Los rojiblancos ganaban desde el minuto seis con un golazo de Wilber Sánchez tras un servicio como dibujado con pincel por el nica-mexicano, Manuel Rosas.

Sánchez sin titubeo disparó a la puerta de Denis Espinoza, quien se tiró de forma espectacular pero sin evitar la genialidad del delantero rojiblanco. A partir de ahí se acabó el milagro, el 1-0 pesaba más que un alud.

Ferreti tenía que hacer cinco goles si quería cumplir la ilusión con la que llegaron al partido todos sus seguidores, y por supuesto sus dirigentes.

¿Qué decir del partido? Un ambiente enorme en las graderías, fuegos artificiales, casi siete mil personas en el Nacional, entre norteños y capitalinos, esperando un partido digno de una final. Pero la verdad, el juego fue perdiendo ritmo después del golazo de Sánchez. Comenzó a caer en jugadas friccionadas, codazo de Micth Williams que pudo provocar hasta una roja, contacto fuerte sobre jugadores de los dos clubes.

Para el segundo tiempo, con el cambio de cancha, Real Estelí llegó a defender por la zona norte del estadio, donde estaba la barra rojinegra y a partir de ahí se robaron la fiesta algunos fanáticos que lanzaron chibolas con huleras, enormes trozos de hielo y cervezas en lata con líquido.

Fue una de esas latas la que provocó que el árbitro Rodolfo Paiz suspendiera el duelo, porque antes, el portero Justo Lorente fue impactado al parecer con una chibola en la cabeza, razón por la que fue atendido por el médico del club, pero después le lanzaron la lata con cerveza y ahí se acabó la fiesta.

La decisión tomó a todos por sorpresa, incluso al propio secretario General de Fenifut, José María Bermúdez, quien explicó que no se podía reconocer como campeón al Estelí porque Paiz no cumplió los recursos que implica llegar a esa decisión y será hasta hoy que tomará una decisión la comisión encargada de evaluar el partido, y todas las medidas de seguridad que se violaron.

Contradictorio

Unos minutos después de suspendido el partido, la Federación Nicaragüense de Fútbol en un comunicado enviado a los medios, declaró campeón al Real Estelí. Mientras los federados en el estadio dijeron que los norteños no podían ser campeones, el comunicado decía todo lo contrario, dejando mal parados a sus propios dirigentes. Es más, la página web de la Federación Nicaragüense de Futbol también proclamaba campeón al Tren del Norte.